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Noticias Innovación IA15 de octubre de 2025Por Sergio Jiménez Mazure

Por qué TechCrunch Disrupt 2025 es clave para startups e innovación global

Por qué TechCrunch Disrupt 2025 es clave para startups e innovación global

Cuando hablo de TechCrunch Disrupt 2025, no estoy exagerando si digo que se trata del motor que mueve la escena de la tecnología y el emprendimiento a nivel global. Apunta estas fechas: del 27 al 29 de octubre de 2025. El epicentro: Moscone West, San Francisco. Y ojo, porque no es solo un evento más —es EL evento donde el futuro toma forma en tiempo real. Este año, como viene ocurriendo desde hace más de una década, Disrupt no solo atrae miradas: las define. Yo diría que es donde la innovación decide sus próximos pasos, con cada charla, demo y pitch frente a expertos que no se andan con rodeos.

En cada edición, TechCrunch Disrupt se consolida como el escaparate soñado para fundadores, inversores, periodistas, hackers y amantes de la innovación de verdad. Hazte a la idea: el mundo mira lo que ocurre en estos tres días porque aquí, literalmente, se dan cita las mentes que están cambiando el modo en que vivimos, trabajamos y nos conectamos. Si eres emprendedor, creativo, inversor o simplemente un curioso insaciable, este evento te marca la hoja de ruta del año.

Pero, ¿por qué todo el mundo habla de Disrupt? Para empezar, por el calibre de sus asistentes: no solo está la crème de la crème de Silicon Valley, sino también pioneros de Europa, Asia y América Latina que apuestan fuerte por transformar industrias completas. Piensa en nombres como Dropbox, Trello o Mint: todas estas nacieron en lanzamientos parecidos a lo que se ve aquí. Hay algo especial en el aire del Moscone West durante Disrupt. Se respira ambición, ambición de la buena, de la que construye, no de la que destruye.

Ahora bien, este 2025 el evento viene más cargado que nunca. Las fuentes que consulté lo dejan claro: la agenda se actualiza constantemente, pero ya sabemos que estarán más de 200 startups seleccionadas entre miles de aplicaciones, ponentes de primer nivel mundial, paneles sobre inteligencia artificial, fintech, creatividad digital, movilidad y mucho más. Sí, hay tecnología para todos los gustos y colores. Eso sí, el plato fuerte siempre es el Startup Battlefield 200, pero de eso hablaré (con detalles jugosos) en el siguiente bloque.

La relevancia de TechCrunch Disrupt 2025 no se limita solo a lo que ves sobre el escenario. Mucho más importante es lo que no sale en los streamings: las conversaciones íntimas tras bambalinas, esos cafés improvisados donde se teje el futuro, la sala de prensa llena de gurús tech y medios internacionales listos para amplificar tu idea al mundo entero. Puede que entres como desconocido, pero si la rompes, puedes salir siendo la nueva promesa o incluso, la nueva realidad que todos analizan.

La razón por la que insisto tanto en la importancia de este evento va más allá de la fanfarria mediática. TechCrunch Disrupt marca tendencia, pista, ruta. Muchos se preguntan, ¿cómo se filtran las startups que llegan a exponer aquí? ¿Por qué hay tanto movimiento en torno a las fechas del evento en toda la industria? Te lo explico fácil: cientos de fondos de inversión, aceleradoras, grandes tecnológicas y hasta gobiernos toman nota de lo que se cuece en Disrupt para establecer después sus prioridades estratégicas. Literal, aquí se deciden los próximos grandes negocios globales. Y si alguna vez has soñado con estar en el lugar y momento correcto, Disrupt puede ser el sitio perfecto para ello.

Una cosa que me fascina, y que no pasa todos los días, es ver cómo proyectos de Ecuador y Latinoamérica se abren paso entre gigantes en San Francisco. Sí, no siempre aparece nuestro ecosistema en los noticieros de tecnología, pero cada vez somos más los latinos que le apostamos a la innovación. Disrupt es el escenario donde todo lo que pensamos que está “lejos” se vuelve cercano: los referentes globales, los fondos de inversión, los mentores que solo habíamos visto en YouTube. Y, lo más importante, el feedback directo y sin filtros sobre si tu idea vale la pena o solo es otra más del montón.

Por supuesto, tampoco puedo dejar por fuera la parte práctica. Asistir o incluso seguir TechCrunch Disrupt 2025 online es un máster en tendencias tecnológicas, estrategias para captar inversionistas y, sobre todo, en cómo presentarte ante el mundo cuando tienes algo realmente relevante entre manos. Los paneles tocan temas actuales y vitales —van desde las nuevas aplicaciones de IA en contenido creativo y banca digital, hasta la movilidad eléctrica y los “pitch” que se convierten en rondas millonarias de financiación. Nada de teoría. Aquí solo escuchas a las personas que están escribiendo el guion del futuro. Tú decides si tomas nota o te quedas mirando desde la barrera.

En un mundo donde la innovación avanza a toda velocidad, perderse Disrupt es como bajarse del tren en la estación equivocada.

Y si me preguntas si vale la pena el esfuerzo, la respuesta te la pueden dar esas empresas que nacieron justo aquí y ahora se encargan de transformar nuestras vidas con tecnología. Sea que asistas como startup, inversor o simple espectador, lo importante es no perder de vista todo lo que mueve y genera este evento. Piensa en TechCrunch Disrupt como en la capital mundial del emprendimiento durante tres días: si tienes ambición de crecer o llevar tu compañía al siguiente nivel, aquí es donde empiezas a entender lo que implica jugar en ligas mayores.

Por ahora, deja marcado en el calendario: 27-29 de octubre de 2025, Moscone West, San Francisco. Vete preparando, porque la próxima ola de innovación, tanto en tecnología como en modelos de negocio, se cocina en TechCrunch Disrupt 2025. Y si tienes dudas sobre cómo aprovechar el evento, sigue leyendo los próximos apartados donde te cuento todo sobre el Startup Battlefield 200, los beneficios de participar y los aprendizajes para nuestras startups en Ecuador y Latinoamérica.

¿Listo para descubrir por qué Disrupt 2025 es el sitio donde la tecnología y la innovación de verdad se reinventan?

Startup Battlefield 200: la arena donde nacen los futuros gigantes tecnológicos

Vamos al grano con el plato fuerte de TechCrunch Disrupt 2025: el Startup Battlefield 200. Si hay una competencia que hace sudar la gota gorda a las startups más prometedoras del planeta, es esta. Imagina el escenario: cientos, miles de emprendedores de todos los rincones preparando sus aplicaciones durante meses, sabiendo que solo 200 elegidos se subirán al tren que pasa por San Francisco con destino a la historia. ¿Por qué tanta emoción? Porque estar aquí no es un premio de consolación: es el filtro real del talento global, una puerta directa a la élite de la innovación.

El proceso de selección es brutalmente competitivo. No importa de dónde seas —Quito, Barcelona, Silicon Valley—, lo que cuenta es la calidad y enfoque del proyecto, la solidez del equipo y, por supuesto, esa capacidad de solucionar problemas reales como nadie más. Para los que tienen la suerte (y el mérito) de ser elegidos, la experiencia es parecida a disputar una final de Champions, sólo que la recompensa no se mide solo en trofeos: se mide en contactos, financiación y visibilidad global.

¿Por qué el Startup Battlefield 200 es el “mundial de las startups”?

Hay muchos certámenes para startups, pero ninguno tiene la influencia y el “factor wow” del Startup Battlefield 200. Aquí se presentan las 200 startups más disruptivas, seleccionadas de entre miles de candidaturas. Olvídate de ideas a medias o equipos improvisados; el estándar es altísimo y la presión real. El gran premio — USD 100.000 libres de equity y, sí, la Disrupt Cup — es solo el principio. La visibilidad y credibilidad que te da el haber competido en el main stage de Disrupt vale, para muchos, muchísimo más que el cash.

De esas doscientas, sólo 20 valientes logran meterse entre los finalistas, y es ahí donde empieza la verdadera adrenalina. Presentar ante jueces con un colmillo afilado, inversores de fondos top como Accel, IVP o Lockstep, y la atención de la prensa tech más influyente. Aquí no hay margen para discursos flojos o promesas vacías: o impactas o vuelves a casa con lecciones bajo el brazo.

Éxitos que demuestran que es más que un simple concurso

A veces la gente pregunta si esto es solo “otra competencia de pitches”. Nada que ver. Te pongo ejemplos reales: Dropbox, Trello, Mint. Todos estos nombres te suenan porque ahora son parte de tu día a día. Pero, ¿sabes de dónde salieron? Justo de esa tarima en Disrupt, enfrentándose a un jurado de auténticos titanes de la industria.

Y los números no mienten. Desde que existe el Battlefield, más de 1.500 startups han pasado por la competencia, levantando colectivamente 32.000 millones de dólares en rondas posteriores y protagonizando cerca de 250 adquisiciones o salidas al mercado (“exits” en la jerga de Silicon Valley). Estos datos marcan una diferencia brutal frente a otro tipo de aceleradoras o eventos. Aquí no solo se reconoce tu potencial; se te da impulso real para materializarlo.

Presentar en Startup Battlefield es como recibir una inyección directa de credibilidad — y no cualquier inyección: la que puede cambiarte la vida si sabes aprovecharla.

La historia nos muestra que los verdaderos ganadores de Battlefield no siempre son solo los que se llevan el premio gordo ese año. Hay docenas de startups que, aunque no levantaron la copa, lograron captar la atención de inversiones estratégicas o de empresas que más tarde las adquirieron. Es como si Disrupt se convirtiese en una enorme lupa que de repente te pone delante de las grandes ligas del capital de riesgo.

¿Cómo funciona el proceso para llegar al escenario principal?

A veces, desde fuera, se ve fácil: aplicas, te seleccionan, presentas tu pitch de cinco minutos y… magia. La realidad es mucho más intensa y exigente. Primero presentas tu candidatura con un deck impecable, luego pasas por un fuerte proceso de screening —te preguntan hasta cómo te tomas el café, casi— y después las rondas de entrevistas, donde tienes que demostrar tanto el músculo de tu equipo como la originalidad y viabilidad de tu modelo de negocio.

Si logras entrar en la selección oficial, pasas a la categoría de “participante Battlefield”, lo que significa que tienes derecho a un stand propio durante el evento, y acceso a actividades especiales de mentorship, masterclasses y sesiones de Q&A con mentores, inversores y expertos. Pero, sobre todo (y créeme que esto es oro puro), expones tu proyecto delante de esos ojos críticos que lo han visto todo y que no dudarán en decirte si vas bien o andas fuera de foco.

¿Vale la pena, incluso si eres de Ecuador o Latinoamérica?

Me lo preguntan mucho, porque parece que el ecosistema global siempre está “allí afuera” y no aquí en Quito o Guayaquil. Pero las cifras demuestran lo contrario: cada año más equipos latinoamericanos acceden al proceso. ¿Que la mayoría siguen siendo norteamericanos, europeos o asiáticos? Sí, pero la “brecha” está menguando y hay señales claras de que la diversidad es el futuro.

Casos como Kushki —que salió de Ecuador y ahora es uno de los estandartes de la nueva fintech latinoamericana— son prueba de que un buen equipo con clara visión global puede entrar a la batalla y competir al tú por tú. Y aunque la competencia es brutal, la experiencia y contactos que te llevas no tienen precio. Porque exponer en San Francisco o hacer networking con inversores internacionales cambia de verdad la trayectoria de cualquier compañía.

¿Qué hace diferente al Startup Battlefield frente a otros concursos?

  • Exposición máxima: sólo participar te pone en el radar de inversores top y medios mundiales, mucho más allá de un pitch local.
  • Mentoría real: accedes a sesiones uno a uno con gente que ha sacado unicornios adelante y sabe de qué va el mundo startup de verdad.
  • Premios (sin ceder acciones): USD 100.000 directos, pero lo más potente es la validación para nuevas rondas y la confianza que transmites a futuros partners.
  • Credibilidad internacional: si has pasado el filtro TechCrunch, el mercado te ve de otra manera. Y eso, a la hora de escalar o levantar capital, se traduce en menos puertas cerradas.
  • Red alumni: formar parte de la comunidad Battlefield genera sinergias, colaboraciones y alianzas con otros exfinalistas —te abres paso en un círculo de élite.

Ganar o no, el simple hecho de estar en el Startup Battlefield te da acceso a una red de contactos y oportunidades que no consigues en ninguna otra parte del mundo tech.

¿Que si me preguntan si lo recomiendo? Por supuesto. No sólo por el premio, sino porque ver tu startup en la misma lista que leyendas como Dropbox o Trello te obliga a pensar en grande. Es la diferencia entre seguir con mentalidad local o dar el salto al mindset internacional, donde de verdad pasan las cosas.

Así que si tienes una idea rompedora, un equipo comprometido y la mira puesta en el mundo, lánzate a por el Startup Battlefield 200. No basta con ver el evento en streaming: estar ahí, jugártela ante inversores exigentes y enfrentar preguntas duras en vivo pule tu proyecto como ninguna incubadora local lo hace. Porque en Disrupt, o te reinventas o te reinventan. Y eso, al final del día, es lo que separa a las startups que marcan historia de las que solo ocupan titulares fugaces.

¿Por qué el Battlefield sigue siendo el termómetro de la innovación?

Piénsalo: cada nuevo panel, cada Q&A, cada finalista, son el reflejo de las tendencias que realmente están moviendo el mapa tecnológico. Inteligencia artificial, fintech, movilidad eléctrica, salud digital… todas las olas importantes de la última década han pasado por el escenario de Disrupt. Y de ahí han salido contratos, alianzas, nuevas rondas de inversión y, en muchos casos, los nombres que ahora ves subir y bajar en el NASDAQ.

Si tienes hambre de ser parte del cambio y aprender de los mejores, el Startup Battlefield 200 es la mejor sala de entrenamiento, el casting real para entrar a jugar en las Grandes Ligas del emprendimiento. Y tú decides si solo lo sigues por redes o si, de verdad, te lanzas a la arena.

El verdadero valor de Disrupt y el Startup Battlefield no está sólo en el premio, sino en la transformación que experimentas como emprendedor —y como equipo— al ponerte a prueba en la meca mundial de la innovación.

Participar en TechCrunch Disrupt: beneficios que abren puertas, aceleran tu crecimiento y te ponen en el radar global

Ahora, me meto de lleno en lo que mucha gente realmente quiere saber: ¿qué se lleva tu startup por estar en TechCrunch Disrupt? Más allá del hype y el brillo de la tarima, que sí, existe y ayuda, los beneficios para los participantes en el Startup Battlefield 200 son tan concretos que muchas veces el impacto supera cualquier expectativa. No importa si eres un team de Quito, de Barcelona o del propio Silicon Valley; estar en San Francisco con los 200 seleccionados es como recibir un pase VIP al backstage del mundo tech. Aquí no se trata solo de concursar, se trata de sumar valor real a tu proyecto en varias dimensiones.

¿Qué te llevas, de verdad, al ser parte del Battlefield?

  • Stand gratuito para mostrar tu startup durante todo el evento. Esto, que en otros feriales podría costarte una fortuna, aquí te lo dan como parte del kit de seleccionado. No subestimes esa visibilidad: en tres días pueden pasar por tu espacio directores de fondos de inversión, jefes de prensa internacional y hasta ese socio estratégico que pensabas inalcanzable hace un mes.
  • Red de networking sin igual. No exagero si te digo que TechCrunch Disrupt es una gran olla donde se mezclan inversores de primer nivel, empresarios top y prensa mundial. ¿Sabes qué pasa después? Que ese “encuentro casual” con el partner de Accel o el founder de una fintech europea se puede convertir, en un abrir y cerrar de ojos, en una oportunidad o mentoría que catapulta tu producto. Aquí todo el mundo viene a conectar y a descubrir el próximo unicornio.
  • Mentoría frente a inversores y expertos de élite. La parte más brutal —de esas que no aparecen en el streaming pero todo el mundo comenta— es sentarte uno a uno con expertos que han levantado rondas millonarias o han visto pasar por sus manos cientos de startups, y recibir feedback que muchas veces vale mucho más que una ronda seed. Este año te puedes topar en las sesiones de asesoría con nombres como Accel, IVP, Lockstep o incluso consultores independientes de talla mundial. Te dan insights honestos sobre tu producto, tu pitch y tu equipo. Y cuando te dicen que debes pivotar, créeme, es mejor hacerles caso.
  • Visibilidad global instantánea. No es humo ni postureo: sólo subirte a la tarima principal equivale a ponerte frente a periodistas de Forbes, Bloomberg, Wired y medios tech de todos los rincones. Y si logras colar tu historia o producto en sus titulares, verás aumentar tu tráfico y tus mensajes de potenciales partners de manera exponencial. La credibilidad que obtienes por estar validado por TechCrunch vale un montón cuando te enfrentas a nuevos inversionistas, incluso meses después.
  • Generación de leads e interés de clientes y partners reales. No todo se queda en titulares ni en la foto de Instagram. Muchos de los proyectos que han expuesto aquí cuentan que a los pocos días del evento empiezan a recibir mails de clientes potenciales, partners tecnológicos, VC’s y hasta aceleradoras internacionales que quieren saber más. Así de directo. Es un maratón de oportunidades donde solo necesitas que un contacto –el indicado– se fije en lo que haces para cambiarlo todo.

Además, hay algo que no se mide en dinero pero pesa más que el cash: el sentimiento de comunidad. Formar parte de la red alumni del Startup Battlefield te permite intercambiar dudas, aprietos, consejos y hasta recursos con equipos que ya han pasado por esa “prueba de fuego” que es Disrupt. ¿Sabes lo útil que es tener en tu WhatsApp al founder de una startup que el año pasado levantó 50 millones de dólares, y preguntarle cómo logró negociar su primera ronda en términos decentes? Eso no se compra, y sólo lo consigues si has pisado el mismo escenario.

¿Por qué esta mezcla de beneficios es única?

“Las mentorías personalizadas que recibí en Disrupt me ahorraron meses de errores y ajustes, y el stand gratuito me puso frente a fondos que sólo conocía de oídas. Nada comparable.”
— Founder latinoamericano, exfinalista de Battlefield.

Disrupt tiene una magia que no encuentras en ninguna otra feria o competencia. Aquí no sólo te abren las puertas del capital de riesgo y la prensa internacional, sino que te empujan a ti —y a tu equipo— a repensar el pitch, el producto y el roadmap futuro, muchas veces en tiempo real. No hay lugar para el ego ni para zonas de confort: o sales de tu burbuja o te la pinchan a la primera pregunta incómoda. Y esto es bueno, porque la mejora es inmediata y el aprendizaje, profundo. Ir a exponer en un concurso local es una cosa; pasar la criba y defenderte frente a mentores de Silicon Valley es un juego completamente diferente.

¿Qué pasa si no ganas el premio grande?

Te lo digo sin anestesia: ganar los USD 100.000 es tremendo, pero la mayoría de participantes que realmente aprovechan la experiencia no necesitan llevarse ese cheque para despegar. El simple hecho de ser parte de la selección oficial te pone la etiqueta de “startup verificada” en tu sector. Prensa, fondos y aceleradoras, cuando tienen tu nombre en la lista de Battlefield, te miran distinto y, muchas veces, se dignan a responderte ese correo que antes nadie abría. El efecto halo es potente y, honestamente, pocas otras experiencias te lo pueden dar con tanta velocidad.

  • Tu deck ya no se pierde entre los cientos que revisan los inversores cada semana; ahora se topan con el logo de Disrupt y le dedican un par de minutos más.
  • Aumenta la tasa de respuesta para colaboraciones y alianzas estratégicas, incluso meses después de acabado el evento.
  • Tu historia suele tener eco en medios especializados —sobre todo si tu ángulo viene de Latinoamérica o buscas resolver problemas sociales, donde hay mucho apetito e interés.

Otra perla menos visible pero igual de potente: la participación te da acceso a talleres y trainings solo para seleccionados, donde expertos como Josh Constine —ex TechCrunch, ahora VC— te muestran cómo enfocar tu pitch, cómo negociar valuaciones o qué hacer cuando la duda y la presión acechan. Estás aprendiendo de quienes llevan años viendo prospectos de unicornios y te pueden anticipar hasta los errores típicos que otros fundadores ya pagaron carísimo. Excelente atajo, ¿no te parece?

¿Es diferente para startups ecuatorianas o latinoamericanas?

Sé perfectamente cómo se siente ser “el diferente” en un evento global, pero créeme, TechCrunch Disrupt cada vez suma más diversidad regional. Ya no hay barreras idiomáticas insalvables ni grandes brechas tecnológicas. De hecho, el público y los fondos internacionales están muy atentos a lo que salga de países como Ecuador, Colombia o México porque la innovación está surgiendo con fuerza en nuevos polos. Si logras entrar invitado a Battlefield y lo aprovechas bien, puedes regresar a Quito o Guayaquil con una agenda de contactos y oportunidades que te costaría años construir de otro modo.

En resumen, y volviendo a lo esencial: participar en TechCrunch Disrupt te conecta, te desafía y te expone a una velocidad y escala difíciles de replicar en otro lugar. No es solo el premio, es el contacto, la mentoría, el feedback sin filtro y el salto de percepción internacional que puedes lograr si juegas bien tus cartas. Ni hablar del empujón de confianza y el cambio de mentalidad que te llevas a casa.

¿Te gustaría ver tu solución brillando en el epicentro de la innovación?

Quizás el año que viene tu equipo esté ahí, desafiando a expertos, haciendo networking en San Francisco y aprendiendo a toda velocidad. Aprovecha cada oportunidad para llevar tu proyecto fuera de la zona de confort local. ¡Es momento de pensar a lo grande y aprovechar los puentes que te tiende TechCrunch Disrupt!

¿Tienes dudas sobre el proceso, quieres compartir tu experiencia o preparar el próximo pitch? Cuéntame aquí qué te gustaría saber, debatir o mejorar. Y sígueme para más aprendizajes de innovación, startups e inteligencia artificial, que esto recién comienza.

Tendencias y aprendizajes de Disrupt 2025: la ola de la inteligencia artificial y el reto de pensar en global

Vale, ya has visto las oportunidades y el efecto dominó de visibilidad de TechCrunch Disrupt 2025, pero hay una capa más profunda (y valiosísima) en el evento: las tendencias que marcan el nuevo norte del emprendimiento tecnológico. Cada edición de Disrupt es, en realidad, una brújula sobre los temas y tecnologías que moverán la aguja en los próximos años, y 2025 no es la excepción. Si tuviera que quedarme con una gran protagonista, sería esta: la inteligencia artificial aplicada a todas las industrias. No importa en qué vertical estés, la IA dejó de ser un “nice to have” para convertirse en un verdadero must, desde fintech hasta creatividad digital o movilidad eléctrica.

¿Qué significa esto para los equipos de Ecuador, Latinoamérica o cualquier mercado emergente? Muy simple: ya no existe excusa para no apostar por soluciones escalables que incorporen IA —aunque no seas ingeniero de Stanford ni tengas sede en la Bahía. Las sesiones más calientes de este año giran alrededor de modelos de IA para servicios financieros (cómo automatizar y personalizar banca, scoring, pagos), creatividad generada por algoritmos (desde copy hasta diseño y producción audiovisual), y movilidad del futuro. Si quieres entender hacia dónde va el dinero, los retos técnicos y las oportunidades reales de mercado, hay que estar atento a estas conversaciones.

¿Por qué la IA acelera tus resultados?

Porque ahora es el gran igualador: una startup de Quito puede, gracias a APIs e infraestructura global, experimentar y escalar tan rápido como una de Silicon Valley. No exagero. El panel “Next Level AI for Financial Services” (nivel top, dicho sea de paso) trae a la mesa casos de éxito que han logrado alianzas con bancos globales en menos de un año. Detrás de cada historia hay una lección: si dominas la narrativa y el enfoque de producto, los mercados sí abren la cartera y te dan acceso.

“Me sorprendió lo que aprendí en una sola tarde sobre cómo presentar IA a inversores: quitar el miedo, desmenuzar aplicaciones reales y no perderse en el hype técnico.”
— Founder ecuatoriano, asistente a Disrupt.

Otra línea que nunca falla en Disrupt: talleres prácticos, desde cómo armar un pitch de impacto (con ejemplos en vivo y desmontando los típicos errores de founder primerizo), hasta sesiones donde se reescribe el guion de productos sólo con feedback de expertos. Se nota mucho el enfoque en construir habilidades duras, útiles para levantar capital, pero también para sobrevivir en el día a día del operativo y la escalada internacional.

¿Y para los que venimos de Latam, qué cambia?

La experiencia demuestra que en Disrupt, el origen pesa menos de lo que crees, siempre y cuando el equipo muestre visión global y ambición brutal. Te comparto un aprendizaje clave de las startups latinas que han pisado el escenario: el networking puede ser abrumador al principio, pero actúa como un máster intensivo para entender cómo piensan (y deciden) los fondos más exigentes. Además, pulir el deck con ayuda de mentores internacionales —que no se guardan nada— vale oro.

  • Las startups que mejor aprovechan el evento son las que preguntan sin vergüenza, buscan feedback aunque duela y se lanzan a cada sesión como si estuvieran levantando su próxima ronda en vivo.
  • Muchos equipos ajustan su modelo de negocio sólo tras escuchar preguntas punzantes en los paneles de IA o fintech —y ese “abrir ojos” ahorra meses o años de pivoteos a ciegas.
  • Presentar en Disrupt, aunque no ganes el Battlefield, te etiqueta como solution maker global, no solo local, y ese sello de calidad impresiona de regreso en Ecuador y toda Latinoamérica.

¿Disrupt es solo para unicornios o hay hueco para proyectos en etapa temprana?

Me lo preguntan seguido. Veámoslo claro: la mayoría de startups vienen en fase semilla o con un MVP recién validado, algunos solo con tracción inicial. La clave está en la actitud y la capacidad de demostrar que el problema que resuelves tiene mercado real y espacio internacional. No necesitas millones en revenue para aprender, conectar y pegar el salto —pero sí disciplina para absorber el feedback y, sobre todo, traducirlo en acciones rápidas.

Participar en Disrupt es la mejor vacuna contra la autocomplacencia. Aquí, o espabilas y mejoras, o te lo dicen sin filtro.

Para los equipos y founders que quieran volver a casa con ideas frescas, la recomendación es sencilla: escoge dos o tres paneles que más se conecten con tu vertical, anota cada insight y dedica tiempo después del evento para analizar cómo adaptar esas tendencias a tu proyecto. Ahí está el “salto cuántico” que muchos buscan. El matchmaking con fondos y aceleradoras ya es la guinda del pastel.

¿Qué consejo le daría a una startup ecuatoriana o latinoamericana que aspira a estar en Disrupt?

Muy fácil: no subestimes lo que puedes lograr y prepárate obsesivamente. “La suerte” —ese clic con un inversor clave, ese acuerdo inesperado, esa mentoría que te cambia la perspectiva— te pilla siempre trabajando el doble y dispuesto a replantear tu pitch cuantas veces hagan falta. En el ecosistema de Disrupt, nadie espera que vengas con la solución cerrada, pero sí que tengas agallas para preguntar, aceptar críticas y defender tu visión con argumentos claros. El resto, créeme, es secundario.

“Muchos founders piensan que el gran obstáculo es ser de Latam, pero en la práctica lo que más pesa es quedarse encerrado en la perspectiva local.”

En definitiva, TechCrunch Disrupt 2025 no solo te muestra el camino de la innovación global, también te desafía a expandir tu mindset y tu red. Tanto si compites como si solo vienes a escuchar, el aprendizaje es brutal: las tendencias que ves aquí pronto impactarán el resto del mercado. Solo queda decidir si te apuntas como espectador pasivo o te subes a la ola, con todo lo que eso implica.

¿Listo para llevar tu startup al siguiente nivel?

Cuéntame tus dudas, tu experiencia o tus miedos respecto a Disrupt —quiero leerte y seguir tejendo juntos una comunidad de innovación latinoamericana que deje huella internacional. ¿Preparado para salir de la zona de confort? Contacta aquí o deja tu comentario. El futuro tecnológico lo escribimos entre todos.

Artículo original en TechCrunch Disrupt

Sergio Jiménez Mazure

Sergio Jiménez Mazure

Especialista en Inteligencia Artificial y Automatización B2B. Fundador de Innovación IA, dedicado a ayudar a empresas a integrar tecnologías cognitivas para maximizar su eficiencia operativa.

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