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Noticias Innovación IA19 de enero de 2026Por Sergio Jiménez Mazure

Innovación y alma local: el secreto del éxito de alimentos premium para perros en Ecuador

Innovación y alma local: el secreto del éxito de alimentos premium para perros en Ecuador

Déjame contarte una historia que huele a croquetas recién servidas y a tardes largas con perros de todas las razas corriendo por el parque. Pero también es una historia de empresas que, aún siendo familiares y con medio siglo sobre las espaldas, no se conforman con dejarse llevar por la corriente. Bioalimentar es un nombre que seguro has visto si tienes mascota en Ecuador. No es la típica multinacional importada que busca hacer volumen, sino una firma local que lleva casi 60 años al pie del cañón. El secreto: combinar tradición con la mejor ciencia y, claro, el cariño de saber que detrás de cada saco de comida hay un perro o gato mimado.

Conocí la marca hace años. Primero como simple cliente. Luego, colaborando desde el lado del marketing digital. Lo que me llamó la atención fue esa mezcla de orgullo ambateño y ambición global. Y no hablo solo de vender más. Hablo de querer cambiar la idea de cómo nutrimos y cuidamos a nuestros perros; partir de una base ética para hacer negocios en el sector de mascotas. En Bioalimentar no te encuentras con una empresa más. Te topas con una familia extensa que arrancó en los años sesenta, y que ahora —ya con la segunda y la tercera generación al frente— se ha convertido en pionera nacional en la elaboración de alimentos balanceados. No solo para perros, también para otras especies, pero es en el segmento premium canino donde su marca Cani brilla como se merece.

Quizá te preguntes por qué tanto revuelo con la comida para perros. ¿No era que hasta hace poco el que tenía perro le daba sobras? Pues justo por eso la historia de Cani y Bioalimentar se vuelve relevante en 2025. Aquí va un dato interesante: Ecuador tiene más perros que niños y adolescentes. Sí, así como lo lees. Según leí en un informe reciente, hay más de 5 millones de perros en el país, repartidos en millones de hogares urbanos y rurales que ya no ven a sus perros solo como “mascotas”. Los ven —los vemos— como auténticos miembros de la familia. Por eso no basta con darles cualquier cosa. El mercado lo ha entendido, y las empresas de verdad innovadoras lo están llevando hasta las últimas consecuencias.

Te soy sincero: nunca pensé que este sector iría tan rápido. Hace diez años, eran contadas las marcas que apostaban por ofrecer alimento específico para diferentes necesidades, razas o condiciones médicas. Hoy la cosa es otra. Los números lo confirman; la llamada pet economy crece sin pausa. En 2025, las ventas de alimentos procesados y snacks para mascotas en Ecuador han subido un 35% solo en el primer semestre. Y ese crecimiento no es casual. Los tutores —ese término que a veces suena a abogados, pero aquí significa “amo responsable”— buscan más, preguntan más, estudian etiquetas, quieren saber la composición, los ingredientes funcionales, la procedencia. Quieren calidad y resultados, no promesas.

Aquí es donde Cani pisa fuerte. Esta marca premium, nacida en 2010 bajo el paraguas de Bioalimentar, ha sabido posicionarse como la opción para quienes quieren algo mejor para su perro. ¿Y sabes qué? No es solo marketing. Detrás hay una de las plantas industriales más modernas del Pacífico Sur, inversión real en ciencia aplicada, acuerdos internacionales con proveedores de Asia, y una clara obsesión —en el buen sentido— por anticiparse a las tendencias que marcan la diferencia a nivel mundial.

“No hacemos solo pienso, ofrecemos calidad de vida y bienestar”, apuntó una vez Edisson Garzón, presidente de Bioalimentar, en una charla que tuve oportunidad de seguir en Ambato.

Lo curioso, y aquí va mi observación personal, es que Bioalimentar jamás perdió su alma local. Puedes visitar su campus industrial en Ambato, ver cómo trabajan con ingredientes frescos, y notar ese espíritu de comunidad que, en un mercado global, representa un valor añadido. No se trata de hacer comida en masa, sino de alimentar esa relación especial que cada hogar ecuatoriano tiene hoy con su perro (o su gato, que los dueños felinos también están muy metidos en esto).

La historia de Cani —y de Bioalimentar en general— es una muestra de cómo una empresa ecuatoriana puede competir de tú a tú con grandes marcas internacionales. ¿La clave? Mantener el foco en la innovación sin renunciar a sus raíces. Ahí está el guiño: mientras el mundo se llena de productos genéricos, aquí se cultiva una propuesta con alma propia, adaptada a lo que realmente necesita y quiere el tutor ecuatoriano.

No sé tú, pero a mí me sorprende ver hasta qué punto la identidad de la marca se mezcla con nuevas prácticas empresariales. En 2025, tras relanzar Cani y Nutritec, Bioalimentar no solo celebró aniversarios (15 y 25 años, respectivamente), sino que apostó por cambiar identidad visual, ampliar portafolio y agregar fórmulas innovadoras que ponen el listón aún más alto. Detrás de todo esto está una certeza: el mercado de mascotas ya no es solo fuerte, sino estratégico. Cambia la forma de consumir y, por lo visto, también la de hacer empresa en Ecuador.

  • ¿Eres de los que miran la etiqueta antes de comprar croquetas?
  • ¿Tu perro es de los que notan enseguida si el sabor es diferente?
  • ¿Te has fijado en la variedad de snacks y fórmulas nuevas en los anaqueles?

Si alguna de tus respuestas es sí, ya formas parte de este fenómeno. Así arrancamos esta serie sobre lo que hay detrás de marcas ecuatorianas como Cani y su impacto en la pet economy local. El siguiente paso: descubrir cómo la innovación y la calidad están cambiando las reglas del juego para todos, desde la industria hasta nuestros propios perros. Tan simple y tan transformador como eso. ¿Listo para seguir leyendo?

Innovación y calidad: el corazón de Cani y el secreto detrás de su liderazgo premium

Pues vamos de frente: en el tema de alimentos premium para perros en Ecuador, Cani destaca por algo que muchos presumen y pocos practican en serio: la innovación auténtica. A ver, todos hemos escuchado discursos sobre calidad, ingredientes top y procesos certificados, pero seamos honestos: la diferencia se nota en los resultados. ¿Tu perro tiene más energía, mejor pelaje, menos problemas digestivos? Aquí es donde la teoría se convierte en práctica, y Cani ha metido toda la carne al asador para demostrarlo.

Arranco con algo que me sorprendió cuando visité la planta de Bioalimentar en Ambato. No es ese sitio ruidoso y mecánico que esperas de una fábrica de alimentos; parece más un centro de experimentación científica, pero con olor a carne fresca. ¿Cómo explicar esto sin sonar exagerado? La clave está en su fórmula base, el conocido BIOcomplex, que han impulsado desde 2010 y, créeme, no es un eslogan vacío. Es tecnología aplicada —minerales orgánicos, prebióticos, antioxidantes— todo ese “rollo” técnico que se traduce en digestibilidad y longevidad para el perro.

No escribo esto porque lo diga el brochure de la marca. De hecho, lo vi en acción en casas reales. Mi colega Fabián en Cuenca lo notó después de cambiar el alimento de su “Quilla”, una border collie que siempre arrastraba problemas dermatológicos. Al tercer mes con Cani, la diferencia era visible: pelo brillante, menos picazón y —dato menos glamuroso pero muy real— heces firmes y menos olorosas. Y este tipo de testimonios salpican de verdad los chats de grupos de veterinarios y petlovers.

¿Qué hace diferente la fórmula BIOcomplex de Cani?

Aquí entra lo técnico, pero te prometo que lo bajaré al lenguaje de a pie. El BIOcomplex es una especie de “combo” de nutrientes pensados para lo que uno realmente espera: perros saludables. Incluye:

  • Minerales orgánicos que se absorben mejor que los sintéticos convencionales.
  • Prebióticos naturales, clave para la flora intestinal de los canes (menos flatulencias, menos sustos al pasear).
  • Aditivos funcionales como extractos vegetales, semillitas y antioxidantes, que ayudan al sistema inmune y la vitalidad en perros de todas las edades.

La idea con esta fórmula es sencilla: lograr cambios visibles en el bienestar del perro y, de paso, facilitar la vida al tutor. Porque, ¿quién quiere estar batallando cada mes con alergias o cambios de peso inexplicables? Si te pasa igual, pruébalo en tu negocio o en casa; los resultados suelen hablar por sí solos.

Ingredientes premium: más allá del marketing bonito

Vamos al detalle que más me preguntan en charlas y talleres: ¿Realmente usan mejores ingredientes o es pura publicidad? Sorpresa: aquí sí se juega en otra liga. Para las líneas Super Premium y sus versiones especiales (por ejemplo Cani Light, Hipoalergénico o cachorros), la base no es maíz inflado y subproductos animales, sino carnes como cordero, pato y recientemente salmón. Estos ingredientes, aparte de darle sabor —sí, los perros también notan matices— aportan aminoácidos esenciales que mejoran digestión, tono muscular y hasta el brillo del manto.

¿Sabías que Ecuador es uno de los pocos países de la región donde un alimento nacional incluye fuente real de proteína animal premium y traza su origen hasta proveedores en Nueva Zelanda y Asia? Eso le da a Bioalimentar acceso a innovación en materias primas que escapa de lo típico en el mercado local, y lo he comprobado tras comparar fórmulas con productos de importación. Saben lo que hacen.

Procesos, laboratorio propio y validación real

Otro punto que marca territorio: la planta de producción de Bioalimentar no solo cumple, sino que supera estándares internacionales, y no me refiero a etiquetas autoadhesivas, sino a validación técnica y científica constante. Tienen laboratorio propio (cosa que rara vez se destila a este nivel en la industria ecuatoriana) para evaluar calidad de ingredientes, producto terminado y respuesta en pruebas de campo.

“La innovación es un pilar estratégico; no es un techo, es lo mínimo que exigimos”, Andrea Aillón – Gerente de Negocio de Mascotas, Bioalimentar.

¿Por qué esto importa? Porque te asegura —y a mí me consta— que no hay sorpresas: el sabor, textura, tamaño de la croqueta y, sobre todo, el perfil nutricional se mantienen lote tras lote. Poco margen para errores, bastante margen para perfeccionar. Las alianzas con investigadores en Asia permiten incorporar avances rapidísimo (por ejemplo, materias primas exclusivas, suplementos digestivos y alternativas sin cereales), lo cual ha sido diferencial en el segmento Super Premium que estrenaron para el relanzamiento en 2025.

Funcionalidad: para cada necesidad, una fórmula

La innovación se palpa también en el portafolio ampliado: Cani Light para perros con tendencia a engordar, Cani Hipoalergénico para los que no pueden ni oler el trigo, y nuevas propuestas con snacks funcionales que no solo llenan, sino también aportan a la inmunidad, al brillo del pelaje o a la movilidad de perros veteranos.

  • ¿Tu perro tiene el estómago sensible? Elige hipoalergénico o la de salmón.
  • ¿Es de esos que con la edad ya no saltan igual? Mira la fórmula Senior con extra de omega y glucosamina.
  • ¿Picky eaters? Hay snacks gourmet que pueden cambiar la ecuación.

Parece una tontería, pero cada segmento tiene detrás análisis de consumo local, focus groups con veterinarios en Quito y Guayaquil, y pilotos en hogares de verdad. Esto no es importar receta, es desarrollar sobre datos y realidades ecuatorianas. El caso de Nutritec —también relanzada— va en ese camino: portafolio centrado en bienestar, desde cachorros de razas mini hasta adultos deportistas.

La innovación no se improvisa: convenios y alianzas globales

Quizás este sea el diferencial definitivo: Bioalimentar invierte en I+D real, y los convenios —especialmente el famoso Proyecto Asia— no son flor decorativa. Hablamos de acuerdos estratégicos que permiten pruebas con nuevas fuentes de proteína, control sobre ingredientes sin pesticidas ni residuos, y desarrollo de líneas exclusivas para nichos, como la alianza con TROPICAL para mascotas exóticas. Y sí, la internacionalización viene de la mano con adaptar lo aprendido en mercados exigentes del sudeste asiático a la realidad ecuatoriana.

“La base de la innovación es observar al cliente, anticipar lo que aún no pide, y hacer viable lo que iba a tardar años en llegar.” —Observación personal tras conversar con el equipo de desarrollo de producto.

Lo probado con clientes de consultoría en otros sectores es igual de válido aquí: la innovación que parte de escuchar de verdad consigue fidelidad a largo plazo. El caso de Cani refleja este ciclo: avanzan, prueban, corrigen y lanzan sólo si todo cuadra.

¿Por qué la fórmula innovadora de Cani marca la diferencia?

Lo humano cuenta: la decisión de elegir Cani casi siempre arranca por un consejo —de un veterinario, un amigo que ya lo usó— y se sostiene por la experiencia real: menos problemas digestivos, perros activos que dan lata en el parque, tutores más tranquilos. Y eso, al final, cambia todo. La tecnología y el control científico están muy bien, pero es la cercanía con la vida diaria la que transforma la relación marca-cliente.

En resumen, la fórmula que Cani y Bioalimentar han cuidado por años no se queda en laboratorio: salta a las tiendas, a los parques y a las casas donde los perros son familia. Y sí, se nota mucha diferencia frente a marcas internacionales que vienen con campaña pero fallan en consistencia local o adaptación al mercado ecuatoriano. Cani defiende la bandera de la innovación 100% local con un pie en Ambato y el otro en el mundo.

¿Te animas a probar una marca que va más allá del checklist? Ojo, la historia no termina aquí. Mira bien lo que hay detrás de cada elección: mantener la salud (y felicidad) de tu perro, apoyar desarrollo nacional real y formar parte de una nueva cultura pet lover donde cuidamos lo que importa, día a día.

¿Quieres saber cómo funciona BIOcomplex en detalle? Escucha la entrevista completa a Andrea Aillón en el podcast de Forbes Ecuador y súmate al cambio en la alimentación Premium de mascotas.

Snippet resumen: La innovación en alimentos premium para perros en Ecuador tiene nombre propio: Cani, ciencia y pasión al servicio del bienestar canino.

Crecimiento exponencial del mercado de mascotas en Ecuador: tendencias, canales y oportunidades para marcas locales

¿Te has fijado en cuántos pet shops han abierto cerca de tu casa estos últimos años? Es alucinante. En muchas calles de Quito, Guayaquil o Ambato, encuentras más tiendas para mascotas que heladerías o papelerías. Lo curioso de este fenómeno es que no se explica solo por capricho del consumidor ecuatoriano, sino porque hay una ola global que ha empujado el negocio a una nueva dimensión. Aquí, compañías como Bioalimentar —y su sello premium Cani— han aprendido a surfear este boom sin perder pie local. ¿Por qué ahora? ¿Qué está cambiando, en realidad?

¿Un país de perros? El dato que cambia todo

A ver. Antes de continuar, pausa y visualiza esto: en Ecuador, a junio de 2025, hay más perros (5,2 millones) que niños y adolescentes. Me quedé de piedra la primera vez que leí ese dato en las estadísticas de ventas del sector (7,6 millones de perros y gatos en más de 3 millones de hogares). Este detalle, aparentemente puntual, en realidad mueve el tablero del consumo: hoy los perros no solo acompañan, sino que protagonizan los presupuestos del hogar. La canasta básica de mascotas —alimento, cuidados, entretenimiento— ya compite en gasto con la de productos para humanos. Según reportes recientes, en junio de 2025 sujetos de estudio ecuatorianos destinan una media de USD 812,64 al año a sus mascotas, cifra que hace una década parecía imposible.

¿Y dónde va ese dinero? El 92% de los hogares con perros y gatos ahora elige alimento procesado y envasado, desplazando a la clásica olla de arroz con hueso. El salto se aceleró en 5 años: el mercado creció un 12% y, solo en 2025, las ventas subieron otro 35% durante el primer semestre —esto no lo ves en casi ningún sector de consumo masivo local. Y vaya, la tendencia no pinta para desacelerar. Las recomendaciones veterinarias y las campañas educativas de marcas como Cani han empujado la transición.

Pet shops en auge: la nueva normalidad de compra

No es cuento. Si antes los supermercados llevaban la batuta, ahora los pet shops dan un salto adelante. En 2024, capturaron 3 de cada 10 compradores ecuatorianos que buscan alimento para sus perros, creciendo a ritmo constante: 11% anual. Y la proyección para 2025 va por el mismo camino. Te lo digo por experiencias propias y, sobre todo, por los datos que corren entre colegas de retail y distribución de productos pet. Esta preferencia se explica fácil: los pet shops ofrecen portafolios mucho más amplios y especializados —no solo comida, sino snacks funcionales, productos de higiene como shampoos dermatológicos, juguetes que parecen diseñados en Silicon Valley, y experiencias de atención “face to face” que los supermercados convencionales simplemente no pueden igualar.

Mi amigo Daniel, que abrió su tienda en el norte de Quito, ya lo notó: los petlovers quieren recomendaciones personalizadas, piensan en la conveniencia, preguntan por pruebas y resultados. Quieren oler, tocar, oír opiniones. En zonas urbanas, y cada vez más en las rurales, la especialización gana. Aquí Bioalimentar saca ventaja siendo productor local, porque puede responder rápido, adaptar ofertas y empujar mercancía fresca en tiempo récord. Así lo hacen con Cani, logrando presencia dominante en estos canales especializados y compitiendo de tú a tú con importadores y multinacionales.

La humanización de mascotas: ¿moda o cambio cultural?

No sé tú, pero hace veinte años llamábamos “el perro” o “el gato” al animal de la casa. Ahora en cualquier conversación te topas con tutores que hablan de “mi hijo peludo”, “la bebé de cuatro patas” o la clásica “hermana menor” de la familia. No es solo fraseo gracioso. Hay un cambio social brutal: la humanización de las mascotas ya no es una tendencia pasajera, es una realidad que reconfigura productos, servicios y comunicación.

Punto clave: los ecuatorianos (y aquí coinciden expertos en Perú, Chile, Colombia) han subido el gasto per cápita en mascotas cada año. El segmento de comida húmeda y snacks —antes un lujo ocasional— se instaló en el 20% más de hogares en solo un año. ¿Por qué? Porque los tutores asumen la salud, la nutrición y el bienestar de sus perros como una extensión de su propio estilo de vida. De hecho, clientes me cuentan que antes gastaban más en series por streaming; ahora presupuestan snacks “antiestrés” o pastas dentales para su border collie. Curioso, ¿no?

“La especialización y el trato personalizado en los pet shops marcan la diferencia en la decisión de compra” —Testimonio de Patricia, veterinaria en Cumbayá.

Tendencias globales que aterrizan en Ecuador

Miro cómo avanza el fenómeno en Norteamérica o el sudeste asiático y algo queda claro: aquí todavía hay mucho terreno por crecer. La llamada “pet economy” llegará a mover USD 66.23 mil millones en servicios para 2032 (dato de Statista, si te interesa investigar más). ¿Dónde encaja Ecuador? Si bien nuestro país no mueve esos volúmenes, destaca en rapidez de adopción de innovaciones y modelos de servicios que emergen en mercados más maduros. El ejemplo del Proyecto Asia de Bioalimentar es revelador. Importan materias primas exclusivas, validan fórmulas con paneles científicos de afuera, establecen alianzas con marcas extranjeras como TROPICAL de Polonia para lanzar líneas para mascotas exóticas —esto, en serio, era impensable hace cinco años.

No es solo buscar sofisticación, sino anticipar lo que preocupa de verdad a los tutores: fórmulas hipoalergénicas, trazabilidad, sabor, respuesta a tendencias de alimentación natural o sin gluten. La internacionalización, además, envía señales de confianza para el consumidor local: “Si compiten allá, pueden cuidar bien aquí”. Una vez tuve un cliente del sector retail que dudaba en apostar por marcas ecuatorianas; bastó mostrarle el modelo de innovación continua de Bioalimentar para que, después de ver los resultados, cambiase su portafolio a favor de Cani.

¿Por qué ahora? Oportunidades reales y nuevos desafíos

Sé que estos crecimientos espectaculares despiertan esperanza, pero también imponen retos: más competencia, consumidores exigentes, necesidad de respuesta rápida y adaptación genuina. Para marcas como Cani —que han invertido en una identidad visual renovada, fórmulas Super Premium (la de salmón está dando qué hablar) y subida en estándares de investigación—, la oportunidad es tan grande como la responsabilidad. Si te dedicas al sector, te interesa pensar qué aprendizaje puedes tomar: ¿estás actualizando tus canales? ¿Estás escuchando al consumidor real del parque, la veterinaria, el grupo de WhatsApp de la urbanización?

  • Los pet shops dominarán el segmento especializado: si eres productor, refuerza relaciones ahí.
  • El snack funcional y la comida húmeda suben en la lista de compras habituales.
  • El marketing basado en evidencia (resultados visibles, testimonios locales) ya pesa más que las promesas genéricas.
  • Sumar alianzas internacionales te da acceso a innovación sin renunciar a la identidad nacional.

Lo he probado con clientes de otros sectores; la escucha activa y el desarrollo de productos locales adaptados desde la data real siempre genera mejores resultados. Y en mascotas, aún más. La competencia es feroz, pero el consumidor ecuatoriano está más abierto que nunca a propuestas que mezclen ciencia, alma local y respuesta concreta a problemas cotidianos.

¿Por qué la IA y los datos importan para crecer en pet economy?

Te lanzo este apunte final, porque el mercado —y los algoritmos— también deciden: las marcas que usan inteligencia de datos, laboratorios propios y validación científica escalan rápido. No se trata solo del “look and feel”, sino de captar insights y convertirlos en lanzamientos que anticipen la próxima ola. Si lo tuyo es vender, no pierdas de vista este punto: quien se queda atrás en innovación, pierde mercado más rápido de lo que imagina.

En fin, la expansión de la pet economy ecuatoriana no es humo. Es el resultado de entender bien a los nuevos tutores, invertir en diferenciación y, sobre todo, atreverse a hacer lo que muchos otros veían como imposible. Y tú, ¿por dónde vas a empezar a innovar?

¿Quieres conocer por qué el canal especializado o la innovación local pueden cambiar tu estrategia? Escucha la entrevista completa en el podcast de Forbes Ecuador y comparte tu experiencia abajo: ¿cómo está cambiando tu consumo o tu negocio en este boom de la pet economy?

Snippet resumen: El crecimiento del mercado de mascotas en Ecuador ofrece oportunidades clave que marcas como Cani capitalizan con innovación, enfoque local y anticipación a nuevas tendencias.

Conclusiones: adaptarse al nuevo tutor y anticipar el futuro (con una croqueta siempre adelante)

Vamos a dejarnos de rodeos: si algo revela la historia de Bioalimentar y su marca Cani, es que sobrevivir —y crecer— en el mercado de alimentos premium para perros en Ecuador pasa por un aprendizaje bastante simple y, al mismo tiempo, desafiante. Aquí no vale con sacar productos un par de veces al año y cruzar los dedos. El tutor ecuatoriano —ese dueño que analiza etiquetas en el anaquel y pregunta al veterinario sobre antioxidantes y origen de la proteína— “ha cambiado el juego” para siempre. Y las marcas, te lo aseguro, o se suben a este tren, o más pronto que tarde terminarán viendo cómo la competencia se las lleva por delante.

¿Qué podemos extraer de la estrategia de Cani y Bioalimentar? Para empezar, la anticipación ya no es ventaja, sino tabla de salvación. ¿Por qué funcionó su apuesta por fórmulas hipoalergénicas, alianzas con Asia o el renovado impulso en América Latina? Honestamente, porque leyeron bien la jugada: el cliente demanda personalización, trazabilidad, ciencia y evidencia mucho más allá de la narrativa tradicional. Su proceso, que combina I+D local con acceso a materias primas mundiales y validación científica, no se improvisa y eso el público lo huele —literalmente, en el caso de sus mascotas.

Ya lo decía Edisson Garzón en una conferencia donde coincidimos: Somos una empresa con historia, alma y propósito. En el marketing actual, el propósito es tan importante como el envase bonito. Hoy, un perro en Quito tiene más posibilidades de comer salmón de Noruega o pato de Asia gracias a la ruta que abrieron estos pioneros. Lo he comprobado por experiencia; en consultorías con clientes del sector agroindustrial o alimentario, el quid ya no es solo precio o capacidad de entrega, sino quién te inspira confianza, quién logra sumar atributos saludables y quién se compromete realmente con el bienestar de las mascotas.

¿Qué aprendizaje hay para otros sectores?

Pues mira, si lideras o participas en un negocio —sea retail, servicios, alimentación— y no te obsesiona el escuchar activamente a tu usuario, actualizar portafolio según insights reales, apostar por convenios de innovación y cuidar tu reputación casi como cuidas a tu perro, te vas quedando atrás. Porque la nueva generación de consumidores (humanos y perros, casi en igual jerarquía) exige resultados y coherencia. Y si eres de los que alardea de “ser local”, hay que demostrar al menos tanto músculo innovador como las multinacionales —o más.

Si algo demuestra el relanzamiento de Cani y la integración de fórmulas Super Premium, el salto internacional y la tecnología en laboratorio propio, es que la excelencia no se decreta, se mide en cambios tangibles. Los pet shops van marcando la pauta de consumo y las oportunidades de fidelización están en las experiencias cotidianas. Me doy cuenta cada vez que visito tiendas en la Sierra o cuando hablo con veterinarios cerca del malecón en Guayaquil: buscan soluciones reales para tutores informados —y si no las encuentran, migran a la marca siguiente.

¿Cómo empezar tu propia transformación?

Piensa en esto: ¿estás adaptándote a las preocupaciones de un cliente que investiga, compara y exige (ya no solo espera) resultados? ¿Tu estrategia de innovación abarca tanto el producto como el canal y la experiencia postventa? ¿Estás abierto a alianzas globales o sigues anclado en lo de siempre? Lo relevante, lo que suele marcar diferencia, está en esos detalles: lanzar un producto funcional justo cuando la tendencia lo pide, invertir en ciencia aplicada, medir impacto con datos reales e invitar a tus propios clientes —y mascotas— a ser parte del proceso.

Por eso, la invitación hoy es directa. Ya sea que tengas una tienda de mascotas en Cuenca, una distribuidora en Guayaquil, o quieras entender por qué tu perro ya no acepta cualquier alimento, echa un vistazo a prácticas que elevan el estándar. Observa modelos como el de Bioalimentar y Cani. Escucha a los expertos, sí, pero también déjate guiar por la experiencia real de los usuarios de a pie. El podcast de Forbes Ecuador —te lo prometo— trae respuestas frescas y muchas pistas sobre lo que está transformando el sector.

“Diferenciarte hoy no pasa solo por calidad: es anticiparte a la inquietud de una nueva generación de consumidores informados y apasionados.”

Para los lectores inquietos, lo dejo aquí: la evolución del mercado premium de mascotas en Ecuador está más viva —y peleada— que nunca. Olvídate de fórmulas fijas, revisa cada paso, escucha lo que el parque y la veterinaria cuentan y atrévete a mirar fuera para traer innovación a casa. Si no lo haces tú, seguro que tu competencia ya empezó ayer.

¿Te reconoces en estos casos? ¿Crees que tu marca —o tu tienda— está escuchando de verdad al nuevo consumidor pet lover? Escucha la entrevista completa en el podcast de Forbes Ecuador y deja tu comentario: ¿qué cambios te pide hoy tu cliente?

Snippet resumen: Anticipar al consumidor de alimentos premium para perros en Ecuador implica ciencia, escucha activa y alma local: la vía inteligente para crecer en la pet economy.

Fuente: Artículo de Forbes Ecuador sobre Cani y el auge del mercado de mascotas en Ecuador

Sergio Jiménez Mazure

Sergio Jiménez Mazure

Especialista en Inteligencia Artificial y Automatización B2B. Fundador de Innovación IA, dedicado a ayudar a empresas a integrar tecnologías cognitivas para maximizar su eficiencia operativa.

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