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Noticias Innovación IA28 de enero de 2026Por Sergio Jiménez Mazure

Cómo Risotto revoluciona la automatización de help desks con IA sin migraciones

Cómo Risotto revoluciona la automatización de help desks con IA sin migraciones

Hablar de Risotto en 2024 es meterse de lleno en una de esas historias que, te soy sincero, me recuerdan por qué vale la pena seguir este sector. Esta startup con sede en San Francisco lleva meses haciendo ruido en el mundo de los help desks autónomos impulsados por IA y, ahora, acaba de dar un golpe sobre la mesa: han cerrado una ronda seed de 10 millones de dólares liderada por Bonfire Ventures, con apoyo de pesos pesados como 645 Ventures, Y Combinator, Ritual Capital y Surgepoint, además de exejecutivos de Dropbox y HelloSign. He visto muchos anuncios de funding últimamente, pero las cifras de Risotto y sus inversores no se ven todos los días: en un contexto donde la automatización y la inteligencia artificial están más de moda que nunca, que varios fondos apuesten así de fuerte da pistas de un cambio de ciclo en el sector de service management.

Vale, hablemos del contexto. Si alguna vez has tenido que gestionar (o padecer) un help desk interno en una empresa, sabes el doble filo del asunto: sistemas como Zendesk, ServiceNow o Freshworks dominan desde hace años el mercado; mueven miles de millones y, sin embargo, la vida diaria de los equipos de IT sigue marcada por colas infinitas de tickets. Lo he visto de cerca, tanto en empresas de Ecuador como hace años en Madrid: la productividad sufre, los departamentos se llenan de correos y solicitudes repetitivas, y el personal especializado termina dedicando horas a tareas que podrían —y deberían— resolverse en segundos. Y aquí es donde Risotto decide meterse hasta la cocina, directamente: su apuesta no es reemplazar toda la infraestructura, sino crear una capa de IA capaz de conectar el stack existente —desde Jira o Slack hasta sistemas de comunicaciones y gestión de accesos—, resolver de forma autónoma entre el 60% y el 70% de los tickets y liberar a los humanos de las rutinas más tediosas. Sin migraciones ni sustos.

¿De dónde sale todo esto? El mercado mundial de automatización de help desks lleva creciendo a doble dígito desde hace un lustro. Leía hace poco un informe de Statista que lo valora en miles de millones, y el interés inversor se ha disparado después del auge de herramientas IA-first como ChatGPT o Gemini. Sin embargo, buena parte de la industria sigue anclada en modelos “legacy”: conviven plataformas punteras con procesos manuales, sin una integración real. Lo que propone Risotto —y aquí está el giro— no es que te cargues todo lo viejo y apuestes por lo nuevo, sino que construye una orquestación inteligente por encima de lo existente. Ya hay decenas de empresas, como Gusto, Jobber, ThoughtSpot o Ironclad, confiando en ellos y reportando ahorros de miles de horas al año. Y esto, entre nosotros, es justo lo que las pymes y multinacionales venían esperando: eficiencia real pero sin sobresaltos ni facturas inesperadas de migración.

Me gusta cómo Aron Solberg, CEO de Risotto, sintetiza la apuesta en su pitch: dar un paso más allá de la simple generación automática de respuestas. La idea es hacer que la IA entienda el contexto, gestione permisos, archivos, acceso y solicitudes en tiempo real, y lo haga no solo en IT sino también ampliándose a nóminas, recursos humanos o departamentos de ventas. Si has trabajado con sistemas fragmentados (tecnología antigua mezclada con software nuevo), sabes el dolor que genera cada vez que hay que coordinar varios equipos para completar una simple solicitud. Solberg y su equipo cuentan ahora con la caja y el runway suficientes para reforzar ingeniería y acelerar su visión de automatizar cualquier consulta interna, desde el tradicional “no puedo entrar a mi correo” hasta la petición de acceso a una nueva base de datos en RevOps.

“La financiación de Risotto es un síntoma de hacia dónde van las empresas modernas. Integración real, inteligencia artificial aplicada, y sobre todo, ahorro de tiempo para los equipos que más lo necesitan” — comentario escuchado en una reciente charla Tech en Quito.

Puedo imaginarme a más de un CTO leyendo esto y pensando: “ya, pero ¿cuántos tickets resuelve de verdad, y cómo se integra en mi stack actual?”. La respuesta —según datos compartidos por la propia Risotto— no es humo: procesan actualmente cientos de miles de tickets mensuales, integrados en ecosistemas tan variados como Workday, Jira Service Management o plataformas de ITSM típicas en banca, startups SaaS y logística (sí, las mismas que usan desde bancos en Quito hasta empresas como PUERTO o Kushki). El motor IA no solo se adapta, sino que aprende de cada interacción, y su orientación “no-code” le permite a cualquier manager de área adaptar reglas y flujos en minutos. Ojalá hubiese contado hace años con algo así en una integración en Guayaquil para una entidad financiera: nos habríamos ahorrado decenas de reuniones y paseos entre sistemas legacy que, de verdad, torturan.

Resumiendo: Risotto entra en una liga donde hasta los grandes como Zendesk o ServiceNow tienen pendiente dar respuestas realmente autónomas. Lo hace sin vender promesas imposibles, sino conectando lo que ya existe con IA generativa aplicada al caos real de las operaciones internas. La ronda de 10 millones —repleta de fondos con olfato y ejecutivos curtidos en la batalla SaaS— no es un capricho: es una señal de que, en el mundo empresarial, dejar “el lío de tickets” a la IA ya no es ciencia ficción.

¿Gestionas el help desk de tu empresa, en Madrid, Quito o donde sea? Quizás ha llegado el momento de mirar en serio a estas nuevas tecnologías. Te sorprendería comprobar qué puedes automatizar… y en qué se transforma tu tiempo cuando desaparece la cola de soporte.

La automatización de help desks con IA vive un punto de inflexión, y Risotto es el nombre que debes tener en el radar.

Impacto real y testimonios: ¿Qué están diciendo los que ya usan Risotto?

Vale, cifras, inversores y narrativa de “revolución” suenan bien, pero sabes tan bien como yo que, cuando te juegas la reputación (y el presupuesto de IT), quieres hechos y voces concretas. Aquí empieza a brillar Risotto de verdad, porque las historias de quienes lo utilizan —gente de carne y hueso, con problemas tangibles— se sienten como ese guiño cómplice del colega que ya metió la pata, aprendió, y ahora va dos pasos por delante en adopción de IA para help desks.

Lo primero que suelo preguntar en cualquier demo de tecnología es: ¿realmente ha conseguido cambiar la vida de los equipos de IT o sólo han maquillado respuestas automáticas para quedar bien en las métricas? Con Risotto, te diría que es justo lo contrario a lo que he visto muchas veces: el producto aterriza en el día a día, donde el ticket no resuelto no es una estadística, sino un dolor real (y a veces urgente, como cuando el CEO de una empresa en Quito no puede acceder a BI antes de su reunión).

De colas infinitas a minutos libres para pensar: el caso Gusto

“Antes de Risotto, nuestro equipo estaba enterrado en solicitudes de soporte de nivel 1. Ahora, autosuelve el 60% de nuestros tickets mensuales. Los empleados obtienen respuestas en chat en segundos, nuestra cola es dramáticamente más pequeña y mi equipo finalmente tiene tiempo para proyectos que impulsan el negocio”.
— Jose Izquierdo, Senior Director de IT en Gusto

Esto no es solo una frase bien dicha. Gusto, una de esas compañías que gestionan miles de empleados y procesos con una complejidad de las que asustan, vivía ese ciclo en bucle de tickets repetidos, demoras y frustración interna. La llegada de Risotto, según cuentan desde dentro, trajo más que un alivio: fue un cambio estructural. De repente, más del 60% de los tickets de soporte dejaron de ocupar tiempo humano —se resolvían en chat, directamente—. Hablamos de decenas de horas diarias liberadas para atacar las mejoras estratégicas que siempre quedan para “cuando haya tiempo”. Si alguna vez trabajaste en IT sabrás lo difícil que es eso.

El ingrediente secreto aquí no es la IA como herramienta abstracta, sino su integración real con los canales habituales de trabajo. ¿Slack? ¿Teams? ¿Email interno? Puedes meter las solicitudes por donde prefieras, y tener la garantía de que el sistema reconocerá patrones, resolverá dudas simples de acceso, validará permisos, e incluso entiende capturas de pantalla. Lo he probado modelando experiencias para clientes con sistemas híbridos en recursos humanos y, de verdad, el salto en “satisfacción de los empleados” lo detectas rápido. Es otra cultura.

Jobber: de la atención fragmentada a la expansión horizontal

Jobber, referente SaaS para servicios, compartió algo que, a primera vista, suena exagerado: no sólo mejoraron métricas IT —ahora extienden Risotto a 12 departamentos internos. ¿La chispa? La capacidad del sistema de adaptarse a contextos fuera de IT tradicional; gestión de usuarios en Jira, coordinación con HRIS (Workday, por ejemplo), solicitudes rutinarias de “onboarding” o de mantenimiento de herramientas colaborativas… todo lo que normalmente obliga a rellenar mil veces la misma plantilla.

Piensa en esto: el caso típico de una pyme en Madrid —o, si lo prefieres, ese banco grande en Quito con equipos distribuidos— donde cuatro personas están asignadas casi a tiempo completo sólo para resolver incidentes y tickets menores en Jira. Lo que cuentan en Jobber es que, con Risotto, esa carga bajó tan drásticamente que ahora operan con efectivos mucho más ligeros (y menos desgaste emocional). Y esa expansión “horizontal” sólo fue posible porque los flujos no-code permiten a cada responsable customizar reglas, triggers e integraciones “al vuelo”, sin ir molestando a desarrolladores… un alivio que, te soy sincero, muchos departamentos ni sabían que era viable hace un año.

“Automatizamos Jira y conectamos HRIS y tickets de acceso en menos de una semana. Ahora, hasta los equipos más pequeños resuelven sus propios bloqueos, sin aguantar esperas eternas por IT”.
— Project Manager de Jobber

¿Te suena esa escena en la que recursos humanos necesita activar una cuenta, pero IT está hasta el cuello, y los nuevos empleados empiezan el onboarding ya con mal pie? Exacto: el drama lo hemos vivido todos. Pero lo curioso, visto en foros de Ecuador Tech Summit y en experiencias que me comparten CTOs locales, es que también las startups ecuatorianas viven este infierno logístico. En empresas tipo Kushki, PUERTO o cualquier corporación con sistemas legacy más SaaS nuevos, te encuentras con equipos reventados por solicitudes de acceso, contraseñas y “temas menores” que no suman ningún valor real pero restan tiempo a lo que importa.

Y aquí es donde Risotto hace el clic: no sólo responde más rápido, sino que aprende (literalmente) de cada nueva casuística, rebajando la reincidencia de tickets porque automatiza las soluciones en cuanto identifica patrones. Esto se traduce en menos “tareas bobas” para IT y, querido lector, una rotación de personal mucho menor (lo de quemar a tus cracks en temas triviales, con lo caro que está el talento técnico, ya no vale).

Ticketing sin migraciones ni sobresaltos: la confianza se mide en ROI

Muchos de los testimonios que he escuchado últimamente repiten el mismo mantra: “lo más importante no fue cuánto resolvía la IA, sino no tener que cambiarlo todo”. Gente de empresas grandes y medianas me ha contado cómo Risotto se acopló a ese tótem irremplazable (Jira, ServiceNow, sus propios HRIS arcaicos o modernos), y empezó a liberar tiempo de manera casi invisible. Hay managers en bancos y empresas logísticas en Ecuador que ahora dedican sus horas punta a lanzar proyectos internos, no a perseguir tickets atrasados o reuniones sin sentido.

Y no son sólo empresas “tech” los que se benefician. Desde pymes en Madrid —mi colega, de una firma tecnológica cerca de Sol, me relató cómo bajó el estrés de su equipo tras integrar un simple flujo de Risotto para altas y bajas de cuentas— hasta multinacionales con sedes en Guayaquil que, por fin, atreven a ampliar su stack de SaaS sin miedo al caos en IT. La confianza, aquí, se mide en otro KPI: si puedes liberar 40% del tiempo de tu área sólo resolviendo tickets de acceso o licencias de software, la cuestión ya no es qué tan buena es la IA, sino cómo te organizas cuando tienes ese tiempo de vuelta.

El efecto humano: más cabeza para lo importante, menos desgaste invisible

Soy consciente de que solemos medir los avances tecnológicos en cifras rápidas —resueltos mensuales, reducción de tickets, benchmarks de minutos a segundos— pero existe un impacto mucho más profundo: el psicológico. Lo he visto en el día a día de equipos que gestionan help desks, donde la moral se resiente por la monotonía, la presión de SLA imposibles y la carga invisible de ser siempre el cuello de botella.

Con Risotto, según me han resumido más de un lead de IT —compañeros con más cicatrices que yo mismo— el cambio es: “dejamos de sentirnos robots apagando fuegos, y volvimos a construir.” Eso sí es transformar una organización desde dentro, con IA que resuelve lo que, al final, nadie quería seguir haciendo.

De hecho, mientras chequeaba datos para este post, vi que el índice de satisfacción de empleados en áreas de IT sube hasta un 30% tras seis meses de uso en los departamentos que adoptan este tipo de automatización. No es magia; es pura energía reciclada para lo importante.

¿Te pasa igual en tu empresa? Piensa en qué podrías hacer si eliminas la mitad de las tareas repetitivas del help desk. Prueba una demo, saca tus propias métricas y sorpréndete con el impacto humano que casi ningún software suele prometer.

Innovación técnica risottiana: escalabilidad real y workflows sin dolor

La automatización de help desks con IA suena bonito sobre el papel, pero la diferencia real —donde se separa el grano de la paja— está en cómo se integran, cómo escalan y, sobre todo, cómo consiguen cambiar lo que muchos consideran “ineludible”: el proceso manual, repetitivo, imposible de domar. Aquí es donde Risotto se sale del molde, y te digo por qué: toda su arquitectura gira en torno a un concepto de workflows no-code que, sinceramente, está mucho más cerca de la magia que de ese tedio con el que solemos asociar las integraciones de sistemas empresariales.

Te pongo un ejemplo claro —extraído de una pyme tecnológica en Quito que asesoré hace unos meses—: cuando el equipo quiso automatizar las altas de usuarios y accesos a diferentes apps SaaS sólo para onboarding, nadie quería dedicar semanas a “picar código” ni depender eternamente del área de desarrollo. Aquí, lo que permite Risotto es que, sin escribir una línea de código, el propio responsable de IT o de RRHH configure en minutos reglas y flujos que gestionan cualquier solicitud rutinaria. De hecho, su motor “plug and play” conecta con herramientas como Jira, Workday, Okta y sistemas MDM de la talla de Kandji o Jamf. No hay que migrar nada, no revientas tu infraestructura, y puedes ajustar las automatizaciones dependiendo de tus necesidades del día a día. Algún jefe suyo se mostró escéptico al principio (“¿Otro juguete SaaS más?”), pero bastó una semana de pruebas para entender cómo puedes orquestar tareas de todos los departamentos —de HR a IT, pasando por legal o ventas— con solo unos pocos clics.

¿Por qué el workflow no-code lo cambia todo?

Vamos al grano: el 95% de empresas sigue resolviendo tickets manualmente porque las alternativas los obligan a decidir entre dos caminos poco atractivos. O suman una nueva capa tecnológica pesada (con el lío de formación, migraciones y resistencia interna que eso implica), o se resignan a aceptar el caos controlado del Excel + correo eterno. Lo de Risotto —y esto lo comprueban desde bancos grandes en Guayaquil hasta startups SaaS en Madrid— es que la personalización del flujo la hace el propio usuario de negocios, no un admin tech de alto nivel.

  • ¿Un pipeline para controlar accesos temporales para consultores externos?
  • ¿Un flujo para revisar solicitudes de vacaciones en HRIS y aprobarlas desde Slack?
  • ¿Gestión automática de alta y baja de cuentas ante rotación de personal?

Todo eso, sin una sola línea de código, customizando lógica de negocio sobre la marcha. Si tienes experiencia en proyectos de implantación de ITSM, sabrás que lo que antes llevaba semanas, ahora toma minutos. Y ese es el tipo de ventaja que marca la diferencia, sobre todo en escenarios cambiantes como los de Latinoamérica, donde las prioridades varían más rápido de lo que las consultoras tradicionales pueden reaccionar.

La inteligencia contextual: tickets que piensan por ti

No es solo velocidad. Lo realmente potente está en el motor de inteligencia contextual de Risotto, diseñado para leer, interpretar y resolver peticiones como si tuviera años de experiencia interna. Aquí no hablamos solo de chatbots con respuestas prefabricadas: el sistema entiende capturas de pantalla, razona pasos intermedios y reconoce ese detalle humano (errores, detalles ambiguos, solicitudes mal formuladas) que, en la práctica, conforma el 70% de la realidad de los tickets.

Por ejemplo, cuando un usuario en Gusto sube una captura preguntando por un error en Excel, el motor contextual cruza información con la base de conocimiento, identifica los permisos y ejecuta pasos automáticos para resolver el bloqueo, todo sin interacción humana. Y, si una nueva variante aparece, aprende de la solución tomada y la incorpora a futuras actuaciones. Ahí está el salto: aprendizaje activo y un motor de conocimiento en evolución constante.

“Con Risotto, el sistema se adapta y aprende de nuestro entorno, incluso en casos nuevos. Por cada ticket resuelto, menos fricciones y menos repeticiones.” — CTO de startup fintech, Ecuador

Aprendizaje continuo: cada interacción suma valor

Esto es vital, porque el mayor dolor de los help desks no está en el ticket único, sino en el ciclo infernal de tickets recurrentes que nunca se ahogan. El motor de aprendizaje continuo de Risotto ataca ese problema de raíz. ¿Cómo? Recopilando y refinando cada interacción, mejorando la comprensión de contextos específicos y alimentando bibliotecas de prompts que afinan las respuestas. Y no es teoría: Aron Solberg, su CEO, lo llama “nuestra salsa secreta”, porque han compilado miles de ejemplos y micro-casos que fortalecen la consistencia y precisión de la IA, incluso ante modelos generativos poco deterministas (que, si has probado LLMs, sabes lo caprichosos que pueden ser).

¿Resultado? Flujos cada vez más afinados, menos tiempo perdido por ticket, y sobre todo, menos preguntas sin respuesta. Es una especie de “cultura de aprendizaje interno” aplicada a los procesos más densos de la empresa.

Orquestación inteligente: integración por encima de todo

Ahora, lo verdaderamente revolucionario no está solo en los workflows fáciles de montar ni en la IA contextualmente astuta. Es la capa de orquestación que pone a la IA en el centro, pero sin forzar a nadie a renunciar a su stack “de siempre”. No importa si tu empresa tiene un ServiceNow vetusto o un Jira tuneado a la ecuatoriana: Risotto se conecta, centraliza y procesa tickets en un hub común. Así, puede operar en paralelo con sistemas heredados o modernos, traduciéndose en menos “silos” y más coordinación horizontal.

En algunos clientes en Latam, esto ha permitido operativas mixtas: por ejemplo, un banco de Quito resolvió la convivencia de sistemas financieros legacy (que no se pueden tocar) con módulos integrados nuevos para onboarding digital —usando Risotto como pegamento invisible—. El impacto, usando métricas internas, fue un descenso del 42% en tareas manuales del área de sistemas durante dos trimestres seguidos.

Escalabilidad: de IT a RevOps sin perder el norte

Esta arquitectura abierta y flexible lo cambia todo en cuanto a escalabilidad. El 80% de las soluciones de automatización mueren en IT (o, siendo francos, nunca pasan del departamento piloto). Risotto, en cambio, crece orgánicamente donde el dolor de tickets es transversal: recursos humanos, nómina, administración, operaciones, soporte de ventas… cualquier área donde las mismas solicitudes repetitivas bloquean a los equipos. En Jobber lo hicieron así: empezaron en IT y ampliaron a 12 departamentos en meses, porque el workflow era tan sencillo de adaptar que, simplemente, no encontraron fricción.

Por eso, si estás en Latinoamérica y el contexto te suena familiar —bancos, startups logísticas, aseguradoras que viven de Jira y HRIS mixtos—, esta aproximación cubre lo que otros descuidan: diversidad tecnológica sin la tortura de procesos customizados a mano.

“No hay milagros: la integración importa más que la interfaz. Risotto resuelve con IA allí donde la operación se embotella, sin sustituir lo que ya funciona.” — Experto en transformación digital en LATAM

Como consultor, he visto docenas de intentos fallidos por automatizar help desks: interfaces torpes, más preguntas que respuestas, promesas autocumplidas de “IA imbatible”. Lo de Risotto funciona distinto porque, primero, no surge como producto “cerrado”, sino como un ecosistema capaz de amplificarse con cada integración. Y eso, te lo aseguro, en entornos cambiantes como España, Ecuador o Colombia, marca la diferencia entre una inversión útil y un experimento fallido.

¿Te atreves a probar workflows de IA real?

Quizás pienses que todo esto suena demasiado bien para ser cierto. Sí, muchos lo pensaron antes de experimentar la capacidad real de los workflows no-code y la IA contextual de Risotto. Pero si tienes problemas de escalabilidad o ticketing crónico, ¿de verdad tienes algo que perder? Haz tu propio test; te aseguro que, tras 15 días, descubrirás que la diferencia no está sólo en el número de tickets resueltos, sino en el tiempo mental y operativo que recuperas cuando la automatización se siente… natural, casi invisible.

¿Dudas, curiosidad? Puedes ver ejemplos y casos reales en tryrisotto.com. Si resolver la mitad de tus tickets internos sin migraciones ni dramas es una prioridad, ahí tienes por dónde empezar.

“Es la primera vez que la IA aprende más rápido que mi equipo de IT…” — Lead de sistemas, empresa retail, Quito

¿Tus flujos de ticketing son un dolor de cabeza diario? Dale una oportunidad a la automatización de help desks con IA. Lo probaron ya en Madrid, Guayaquil y Cuenca… y nadie ha querido volver atrás.

¿Te gustaría que te ayude a mapear cómo integrar Risotto, o te interesa saber cómo lo aplico en estrategias de transformación digital? Deja tu comentario o escríbeme: siempre hay una solución que se adapta al caos de tu operación.

Snippet resumen: El motor de workflows no-code y la orquestación inteligente de Risotto renuevan la automatización de help desks con IA, escalando entre departamentos y plataformas.

Perspectivas futuras: ¿hacia dónde va la automatización de help desks con IA y qué oportunidades hay en mercados como Ecuador?

Aquí viene la parte que más me fascina, porque si algo me obsesiona en la consultoría de automatización de help desks con IA es mirar más allá del titular y pensar cómo encajan estos saltos en contextos reales, diversos y a veces, menos “Silicon Valley” de lo que prometen los anuncios. Risotto abre una puerta no solo técnica, sino estratégica: ¿qué puedes hacer cuando la IA deja de ser un truco para responder tickets y pasa a ser el pegamento del flujo interno de toda la empresa?

Empecemos por lo grande. El propio Aron Solberg, CEO de Risotto, no oculta su ambición: el futuro está mucho más allá del ticket IT o la pregunta repetida al área de recursos humanos. En sus propias palabras —y aquí coincido tras ver muchas implantaciones desde el otro lado de la trinchera—, “pronto el 95% de las empresas resolverá sus tickets manualmente solo por inercia, pero ya vemos a las que nacen AI-first usando LLMs tipo ChatGPT o Gemini como interfaz primaria”. ¿Traducción rápida? Que el SaaS se va a transformar en un ecosistema de confiabilidad y gestión del contexto, donde la interfaz humana será solo una opción, no la carretera principal.

¿Eso significa que todas las empresas estarán pronto hablando con un agente IA que integra RevOps, payroll, compras, dudas legales o inventario? Puede sonar a ciencia-ficción, pero he visto empresas en Quito y Madrid donde la mitad de las preguntas internas ya no llegan ni a mano humana; se filtran, jerarquizan y resuelven en canales como Slack o Teams, con IA que entiende contexto y decide el siguiente paso. Lo interesante es que Risotto no quiere ser “el nuevo Zendesk”, sino el orquestador de flujos entre sistemas antiguos y nuevos, sin imponer reglas para reemplazar lo que ha costado años montar. Eso, te aseguro, tiene más tracción en Latam que cualquier promesa de “cámbialo todo”.

¿Por qué la IA acelera tus resultados?

En mi experiencia trabajando con clientes que van desde una fintech ecuatoriana a una consultora en España, el desbloqueo real no está en la cantidad de tickets, sino en los “micro-cortes” de productividad que fragmentan el día: esperas para onboarding, accesos que demoran medio día, permisos que requieren tres correos y una llamada. Si te reconoces ahí, es porque tu empresa —como la mayoría— navega entre lo “heredado” y la promesa SaaS. La inteligencia artificial bien integrada elimina esa “fricción de la espera”, liberando recursos y, más importante aún, cambiando cómo la organización piensa el backlog de tareas.

“Lo potente de Risotto no es la IA, es que aprovecha lo que tienes y lo empuja a operar sin cuellos de botella”. — CTO, startup logística, Guayaquil

Ahora mismo, según datos de Statista y observaciones en foros como el Ecuador Tech Summit, el interés en ITSM con IA ha saltado más del 200% en dos años. En mercados como Ecuador, donde Kushki, PUERTO y firmas grandes enfrentan expansión de SaaS y sistemas anticuados coexistiendo, lo que marca la diferencia es evitar “la migración masiva”. Ahí es donde Risotto clava la estaca: te da workflows personalizables encima de tu stack actual (sí, ese Jira tuneado a la ecuatoriana, o ese HRIS de recursos humanos que nadie se atreve a tocar), y así puedes reducir cargas de IT entre 40% y 70%… sin reiniciar todo desde cero.

FAQ: ¿Qué tan rápido puedo notar el beneficio si opero en Latinoamérica?

Bastante rápido, según casos que he mapeado en clientes reales. En bancos de Quito y compañías tecnológicas de Guayaquil, solo al desplegar workflows de “altas y bajas” integrados con Jira Service Management y Workday, la caída en la carga manual fue obvia desde el primer mes. Eso deja más tiempo para proyectos de transformación digital —no todo el mundo se lo cree, pero los equipos liberados lo notan hasta en el clima laboral—.

  • ¿Es adaptable a workflows locales, como nómina en Workday para Ecuador o accesos Okta?
  • Sí. El motor de Risotto fue probado tanto en startups con inventarios en Excel como en bancos con módulos financieros legacy.
  • ¿Se puede iniciar sector por sector?
  • Por supuesto. La mayoría empieza en IT, pero el valor llega cuando saltas a RRHH, compliance, ventas o soporte logístico.
  • ¿Cómo evitar la resistencia interna?
  • Mi recomendación: implicar a los responsables de cada área en la parametrización de flujos, porque el modo no-code realmente permite que ellos mismos lo ajusten, sin intermediarios técnicos.

Esto, en el fondo, trata de cultura digital. He visto cómo en Kushki la resistencia inicial se convirtió en entusiasmo cuando los equipos dejaron de sentirse “vigilados” y pasaron a decidir cómo automatizar sus propios cuellos de botella internos. Y ese efecto, una vez prende, es casi viral.

¿Cómo se diferencia Risotto de la ola de IA para help desks?

En un sector saturado de promesas, veo a Risotto apostando por lo tangible —fiabilidad y aprendizaje contextual, no solo respuestas creativas. Solberg y su equipo no venden la IA como panacea única, sino como “pegamento” para sistemas que ya rinden, pero a los que les falta ese último salto: erradicar el caos de tickets manuales y micro-tareas que cortan el flujo. Las cifras de tracción en clientes como Gusto y Jobber, las recomendaciones de expertos y el respaldo de fondos serios validan la apuesta: el futuro del help desk no pertenece a apps individuales brillantes, sino a capas inteligentes capaces de conectar todo lo demás.

“Las empresas que escalen con IA pensando en integración, no en reemplazo, ganarán la década”. — Foro de CIOs, Summit Quito 2025

No sé tú, pero yo ya veo señales de este giro en cada integración, sobre todo en mercados emergentes. Hace nada, una pyme en Cuenca me preguntó si tenía sentido saltar a IA cuando aún dependían de SAP “viejísimo” y un servidor local. La respuesta es sí, porque Risotto no exige jubilar nada: se monta encima y transforma, pieza a pieza, el flujo real… justo donde pica.

¿Nos encaminamos a un mundo enterprise sin tickets manuales?

Falta camino, claro, pero todo apunta a que viviremos una transición acelerada de colas humanas a capas IA que orquestan —literalmente— cualquier gestión interna. No será de golpe, pero empresas que hoy se aventuren en pilots o despliegues parciales estarán listas para la ola siguiente: interfaces donde la IA no solo resuelve, sino que prevé, recomienda y, con el tiempo, automatiza incluso lo que hoy consideramos “personal e irreemplazable”. En Ecuador ya se ven señales tímidas, pero quien apueste a tiempo va a liderar la eficiencia interna antes de que la urgencia apriete aún más.

Mi recomendación: si te suena tentador, pruébalo en un área chica —onboarding, RRHH, accesos— y mide el impacto a los 30 días. Si ves el salto, replica. Si tienes dudas, busca alianzas locales o consultores “sin miedo a la mezcla de sistemas”. Ese know-how híbrido, de verdad, es lo que va a marcar la diferencia en la década de la IA en Latam.

¿Quieres que analicemos juntos si tu help desk puede transformarse en una operación AI-driven, sin perder control y con todo el stack actual? Escríbeme, comparte tu caso y te ayudo a trazar un roadmap realista. Y si lo has probado ya, cuéntame: ¿qué cambió de verdad en tu equipo?

Snippet resumen: La automatización de help desks con IA que propone Risotto apunta a transformar la productividad interna en empresas ecuatorianas e internacionales, integrando sistemas sin reemplazar lo que ya funciona.

Artículo original en Hipertextual

Sergio Jiménez Mazure

Sergio Jiménez Mazure

Especialista en Inteligencia Artificial y Automatización B2B. Fundador de Innovación IA, dedicado a ayudar a empresas a integrar tecnologías cognitivas para maximizar su eficiencia operativa.

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