Cómo Kalshi revolucionó el marketing digital con un anuncio 100 % IA en la NBA

Introducción al Anuncio y su Contexto
El mundo del marketing digital no suele detenerse con facilidad. Pero, cuando algo realmente revolucionario ocurre, no hay quien lo ignore. Así pasó con Kalshi y su reciente jugada maestra durante las Finales de la NBA. Seamos claros: este espacio publicitario no solo es uno de los más codiciados del año, también es uno de los más potentes en alcance y repercusión. En ese entorno, donde normalmente solo sobreviven las marcas con presupuestos gigantescos y campañas pensadas durante meses, Kalshi apareció y dinamitó todas las expectativas. ¿Cómo? Poniendo en pantalla el primer comercial producido íntegramente por inteligencia artificial en un palco de semejante magnitud. Eso sí que es plantar bandera y gritar “la nueva era ha comenzado”.
Yo llevo años siguiendo todo lo que tiene que ver con innovación digital, estrategias disruptivas y la entrada de la inteligencia artificial en publicidad. Pocas veces he visto una puesta en escena tan audaz y comentada. No hablamos de un anuncio más. La cadena ABC guardó este espacio para los grandes del mercado y de repente, Kalshi, una plataforma de mercados predictivos que suele moverse con menos exposición mediática, irrumpió usando IA en cada aspecto posible del anuncio. Desde la generación visual hasta la locución y la edición final, ningún pormenor escapó al algoritmo. Y el eco de ese movimiento no tardó ni cinco minutos en llegar a cada rincón de la industria.
Te preguntarás: ¿por qué todo el mundo habla del “comercial de IA de Kalshi” y por qué debería importarte si tienes interés en marketing digital o comunicación? Pues porque esta acción no es simplemente una anécdota. Marca un punto de inflexión. Asistimos al nacimiento de una nueva dinámica de creación audiovisual donde las marcas van a tener que decidir si seguir compitiendo en la vieja liga o apostar fuerte por las nuevas reglas del juego, donde la IA puede lograr resultados sorprendentemente humanos en cuestión de horas y con un presupuesto bajísimo.
Vamos a ponerlo en contexto: durante el Juego 3 de las Finales de la NBA 2025, millones de personas expectantes recibieron de golpe una pieza creativa completamente diferente a lo habitual en este tipo de eventos. Se acabó la hegemonía de las superproducciones tradicionales. Nada de rodajes interminables. Ni equipos mastodónticos. Ni un gasto publicitario imposible de asumir para quien no tenga el respaldo de una multinacional. De pronto, la publicidad generada por IA ha dejado de ser un ejercicio de laboratorio o una rareza experimental y se ha plantado, sin complejos, en el “prime time” más competitivo del planeta.
“Kalshi ha demostrado que la inteligencia artificial ya no es accesorio, es el motor de una disrupción creativa en el marketing digital.” – Sergio Jiménez Mazure
¿Y por qué el revuelo? Bueno, hablamos de una pieza de apenas treinta segundos —el tiempo suficiente para dejar a medio mundo con la boca abierta—. Kalshi, lejos de conformarse con emular los formatos habituales de la industria, optó por una estética atípica, mensaje punk y una ejecución supersónica que solo la inteligencia artificial puede facilitar hoy. Sin rodeos: producción en dos días, gasto que no llega a los 2.000 dólares y una campaña que a nivel mediático compite de igual a igual con los anuncios millonarios de clásicos como Coca-Cola o Pepsi.
La noticia corrió como pólvora en foros especializados, corrillos de agencias creativas, departamentos de marketing y hasta en las sobremesas de quienes, por puro azar, se toparon con el comercial mientras veían la NBA. Algunos aplaudieron la democratización de la publicidad de alto impacto (pues ahora ya no necesitas volverte loco buscando financiación), mientras otros advirtieron el vértigo que da imaginar anuncios masivos impulsados por IA, sin un equipo humano diseñando cada detalle a mano.
El anuncio de IA de Kalshi no solo es una proeza tecnológica al alcance de muy pocas agencias en el mundo. También es, como dicen los gringos, un “statement” brutal sobre el futuro inmediato del marketing digital y la creatividad publicitaria. Por si fuera poco, la compañía escogió uno de los momentos de máxima audiencia en Estados Unidos y lo convirtió en una declaración abierta: la relación entre tecnología, creatividad y alcance ya cambió. No es un pronóstico ni un deseo. Es un hecho palpable.
¿Por qué Kalshi eligió las Finales de la NBA y qué significa para la industria?
Esta pregunta circula desde ese mismo día. El porqué es sencillo y, a la vez, profundo. El Juego 3 de las Finales concentra no solo audiencia gigantesca sino, sobre todo, a toda la élite del marketing atenta a lo que pasa en ese espacio premium. Colarse ahí con un producto tan innovador como una pieza creada a golpe de IA es pegar la patada a la puerta grande. Equivale a decir: “Estamos aquí y nuestro enfoque ya es competitivo con cualquier tradicional”. El mensaje cala más allá del propio público de Kalshi. Sirve de llamada de atención para cualquier marca interesada en innovación publicitaria.
Lo relevante, sin embargo, no es solo la hazaña técnica. Lo que de verdad sacude al sector es el recordatorio de que cualquiera —sea una startup, una pyme, una empresa mediana audaz— puede pensar en grande si aprovecha bien el potencial de la inteligencia artificial en marketing digital. La barrera de acceso a los grandes escenarios publicitarios nunca ha estado tan baja. Y eso, quieras o no, te obliga a replantear tu estrategia si quieres seguir siendo relevante.
De alguna manera, la llegada de anuncios generados por IA a eventos de este calibre marca el principio de la era en la que las ideas, la rapidez y la capacidad de adaptación valen tanto como los grandes presupuestos. No es mal augurio para quienes quieren competir y destacar. Al contrario: es la invitación perfecta a dejarse sorprender, a abrazar la experimentación y a jugar en ligas que ayer parecían privativas de los gigantes.
En los próximos puntos, te voy a contar en detalle cómo se gestó esta producción relámpago, con qué tecnología y procesos lograron dar el campanazo y por qué este movimiento ha puesto a temblar —y a soñar— a todo el ecosistema de marketing digital y creatividad comercial. Porque, si te dedicas a la comunicación, la publicidad o la estrategia de marca, ya no puedes mirar para otro lado: el futuro está aquí, y la partida acaba de cambiar.
“La publicidad generada por inteligencia artificial dejó de ser experimento y ahora ocupa los escenarios más exigentes. Eso cambia las reglas.” – Sergio Jiménez Mazure
¿Quieres saber cómo lo hizo Kalshi y qué herramientas de IA en publicidad han entrado a escena? Te lo cuento en el siguiente punto, donde desgrano el proceso y la tecnología detrás de este hito. Stay tuned.
Proceso de Producción y Tecnología Utilizada: Así se cocina un anuncio de IA en tiempo récord
Vamos al lío: ¿cómo diablos consiguió Kalshi producir un anuncio generado por inteligencia artificial que no solo entró al prime time de la NBA, sino que dejó a medio sector publicitario preguntándose si van a quedar obsoletos? Pues la clave está tanto en las herramientas de IA como en la agilidad mental del equipo creativo. El resultado no es solo fruto de un “prompt” bien puesto. Detrás, hay un proceso quirúrgico, una mezcla de arte y ciencia digital, mucho ensayo/error y, sobre todo, una visión clarísima de lo que se buscaba transmitir. Aquí te abro la trastienda del experimento que da de comer a todos los debates sobre el futuro del marketing digital.
Lo primero que impacta es el tiempo récord de producción. Hablamos de una campaña para las Finales de la NBA (nivel Champions League de la publicidad) hecha en dos días. Sin scouting de localizaciones, sin reservar estudios de rodaje ni alquilar equipos de medio millón. Nada de eso. El responsable del proyecto, PJ Accetturo —PJ Ace para los amigos y para Google— lideró un equipo que, en vez de cineastas, parecía una tropa geek armada hasta los dientes con software de inteligencia artificial.
¿Qué herramientas de IA usaron exactamente?
El core tecnológico del anuncio navegó entre varios sistemas de IA punteros. Gemini de Google plantó la semilla en la etapa de guionización. Aquí, la IA fue la escritora y la crítica interna a la vez: propuso líneas de argumento, planteó la secuencia narrativa y ajustó el tono con un enfoque casi quirúrgico. Donde antes una agencia invertiría días puliendo un “storyboard”, Gemini ayudó a iterarlo en horas.
Para la producción audiovisual, entró en escena Veo 3, el generador de video de última generación que, honestamente, parece salido de una peli de ciencia ficción. Este sistema convierte texto en visuales animados, permitiendo crear escenas que ni en sueños cabrían en el calendario (ni en el presupuesto) de una productora clásica. ¿Recuerdas ese hombre flotando en una piscina de huevos o el alien montando su fiesta con cerveza y todo? Todo eso sale de prompts introducidos en Veo 3, trabajando sobre decenas (cientos) de variaciones hasta sacar oro de lo abstracto.
- Etapa 1: Prompting y generación masiva de clips. El equipo de Kalshi generó entre 300 y 400 clips cortos con Veo 3, afinando cada prompt —es decir, instrucciones de texto para la IA— para dar con las imágenes más potentes y surrealistas (marca de la casa) que luego definirían el anuncio.
- Etapa 2: Selección ultra-selectiva. De esa avalancha, solo 15 clips pasaron al corte final. Aquí no hay relleno. Solo lo más disruptivo, impactante o bizarro termina en el spot. Todo, guiado por una estética que fusiona el absurdo con el mensaje estratégico de Kalshi: “Puedes operar con cualquier cosa, en cualquier lugar” —y sí, hasta con gallinas espaciales si hace falta.
¿Cómo fue el proceso de edición y postproducción con IA?
Cuando muchos pensaban que la magia de la IA se limitaba a la parte visual, Kalshi sube la apuesta. El guion se crea usando IA especializada en lenguaje natural. Los diálogos y mensajes, más allá de lo surrealista, siguen una secuencia lógica, cocinada por inteligencia algoritmica. Nada se deja al azar ni responde al típico “escribir por escribir”.
La locución sorprende todavía más. En vez de contratar a una voz famosa (coste prohibitivo para presupuestos modestos), emplean tecnología de modelado de voz con IA. Logran un tono cálido, reconocible, y —atención— 100 % adaptable al mood del spot. Así, el resultado es completamente flexible y editable a demanda.
Para rematar, la edición pasa por manos humanas, pero solo en lo básico y técnico: retoques menores, encuadres, tiempos, una pizca de “ojímetro” en CapCut o Adobe Premiere Pro. Aquí es donde se nota el equilibrio: la visión creativa sigue presente, pero ya no depende de ejércitos de montadores, coloristas o editores. Lo que antes implicaba semanas (“reunión con montaje”, “revisión del render”, “feedback de junta directiva”) ahora se resuelve en horas. Eficiencia total, pero sin perder criterio.
¿Cuánto costó esta revolución creativa?
Y aquí viene el dato “matapresupuestos”: toda la producción ronda los 2.000 dólares. Esto significa un ahorro de hasta el 95 % frente a campañas tradicionales para este tipo de espacios premium. Para ponerlo en perspectiva: un anuncio de estas características preparado a la vieja usanza, con equipos de rodaje, permisos, actores, animadores y edición profesional podría dispararse a los 40.000 o 50.000 dólares como mínimo, solo en ejecución, sin meternos en los honorarios de la agencia o la compra del espacio.
“La IA ya es la fuerza más democratizadora del audiovisual comercial: abarata costes, acorta plazos y dispara la experimentación.” – Sergio Jiménez Mazure
Ahora, todo esto no significa que pulsar un botón y esperar que salga la campaña de tu vida. Lo que ha hecho Kalshi es coordinar múltiples inteligencias artificiales, mirar cientos de versiones y romper con la lógica tradicional de producción. Eso sí, lo disruptivo no viene solo por la reducción de costes o el ahorro de tiempo, sino por la habilidad de explorar propuestas visuales tan atrevidas como una piscina llena de huevos flotantes o un extraterrestre de after party en cuestión de horas.
¿Qué cambia para agencias y creativos?
Con este paso de Kalshi, los procesos de producción publicitaria dejan de estar limitados por barreras económicas o de tiempo. Ahora, cualquier equipo pequeño motivado, o incluso un freelance avispado, puede aspirar a crear impacto global desde su portátil con acceso a las herramientas de IA más potentes del momento. La creatividad se multiplica porque los riesgos y el coste de la experimentación caen en picada: ¿quieres probar 10 finales diferentes para tu campaña? Ahora puedes. ¿Quieres editar hasta el último frame sin pedir presupuestos a postproductoras? Adelante.
Así pues, la receta de Kalshi es pura inspiración para quienes no pertenecen a las élites del marketing, pero están deseando entrar al juego grande. Y para quienes lleven años en la industria, la lección es directa: el control creativo ya no se esconde detrás de procesos largos o presupuestos intocables, sino que está en el dominio de la tecnología y la capacidad para pensar diferente.
¿Qué herramientas de IA revolucionarán la publicidad?
- Generadores de video y edición IA: Plataformas como Veo 3, Runway ML y Synthesia permiten transformar prompts en video realista, con resultados que cada vez se sienten menos “robóticos” y más “cinematográficos”.
- Modeladores de voz y guion: Sistemas como Eleven Labs y Gemini son capaces de crear locuciones a medida, construyendo mensajes e historias que impactan en segundos.
- Herramientas de postproducción express: Apps como CapCut con funciones de IA, Adobe Premiere o DaVinci Resolve integran cada vez más opciones automáticas de mejora, corrección y montaje, acelerando el workflow creativo.
¿El resultado? Un spot surrealista, viral, optimizado y capaz de medirse con las mejores campañas del mainstream, pero sin que el proceso te consuma seis meses ni te deje en números rojos. Aquí, la magia está menos en la IA misma y más en la capacidad de atreverse a usarla de forma estratégica, rompiendo moldes y plantando cara a quienes creían que la innovación era solo para los grandes.
Contenido del Anuncio y Mensaje Clave: La revolución estética y conceptual de Kalshi
Aquí es donde la publicidad generada por inteligencia artificial pasa de lo técnico a lo casi filosófico, porque lo de Kalshi no es pixel y código al uso: es una muestra en directo de cómo la estética, el relato y la narrativa comercial pueden mutar gracias al músculo de la inteligencia artificial en marketing digital. ¿Listo para escarbar en esta cápsula de surrealismo, ironía y creatividad desatada? Así es como este spot, con su desfile de imágenes locas y propuestas de “mercados predictivos”, se convierte en tendencia y conversación viral.
¿Cómo se ve un anuncio 100 % IA? Hablemos de imágenes surrealistas y narrativas audaces
Nada más arrancar, el spot de Kalshi te descoloca. Lo esperable en una final de NBA sería ver superestrellas lanzando canastas, marcas clásicas compitiendo a base de efectos especiales y “storytelling” emocional de manual. En su lugar, nos topamos con una piscina llena de huevos donde un tipo flota tranquilo, un alienígena tomando cerveza en una fiesta y un señor mayor envuelto en la bandera de Estados Unidos, mirando a cámara con ese aire de “yo he visto de todo”. ¿Por qué tanta locura visual? Porque cada imagen, lejos de ser un simple chiste, funciona como una metáfora visual sobre los variados e insólitos “mercados de predicción” en los que puedes operar en Kalshi.
La piscina de huevos es una referencia directa al mercado sobre el precio de los huevos en EE. UU. —un guiño a lo cotidiano hecho extraordinario—. El extraterrestre es otra joya: representa el mercado de predicciones sobre la existencia (o no) de vida extraterrestre, un tema que mezcla actualidad mediática, ciencia ficción y las tendencias de conversación más virales en redes sociales de este año. Y el anciano con la bandera alude a la política, a los valores estadounidenses y, de paso, pone sobre la mesa el carácter plural de lo que Kalshi permite predecir: resultados deportivos, movimientos de mercado, temas sociales o hasta debates filosóficos.
“El comercial de Kalshi apunta a lo inesperado: simplifica la complejidad de los mercados predictivos para un público acostumbrado a que la publicidad sea o excesivamente literal o emocionalmente predecible. Aquí la provocación no solo es estética, sino argumental.” – Sergio Jiménez Mazure
No hay un escenario único, ni una narrativa lineal. Hay, en cambio, saltos de contexto y de significado —como si el anuncio fuera casi un collage postmoderno que juega con tus expectativas y lanza preguntas en vez de respuestas. De repente pasas de un código “absurdo” a un mensaje críptico, y justo ahí es donde el espectador se detiene a mirar otra vez. Es refrescante ver una pieza así en un prime time plagado de campañas donde todo está medido al milímetro para no incomodar. Kalshi hace lo contrario: incomoda para impulsar la curiosidad. Y en esa incomodidad está la fuerza de su propuesta visual.
Si eres de los que ve la tele en modo multitarea (ojo en el móvil, oreja en la pantalla), este anuncio te arranca sí o sí de la distracción y te instala en una conversación diferente: ¿acabo de ver un alien con una birra en horario estelar? ¿Apostar sobre extraterrestres es legal? ¿Qué tiene que ver esto con la NBA? Y ahí está el truco: el mensaje viraliza porque rompe la previsibilidad y convierte la rareza en valor de marca.
¿Cuál es el mensaje central del anuncio de Kalshi?
El corazón del spot late fuerte en su frase de cierre: “Con nosotros, puedes operar con cualquier cosa, en cualquier lugar de EE. UU.” Esto no es solo un claim, es la traducción audiovisual de la promesa Kalshi: democratizar el acceso a los mercados predictivos y convertir en objeto de apuesta o especulación cualquier acontecimiento relevante, desde asuntos económicos hasta tendencias virales.
La campaña destila un mensaje central que no es “te vendo un producto” sino “te ofrezco una herramienta para participar activamente en lo que sucede en el mundo”. Es decir, Kalshi no presume de ser la más rápida ni la más barata, sino la más abierta y versátil. Puedes apostar a si subirá el precio de la gasolina, si habrá un apagón, si los aliens salen o no en la CNN, todo desde tu móvil. La IA en publicidad se pone al servicio de esta idea, generando imágenes audaces, pero también una narrativa que te llama a cuestionar lo establecido: ¿todo realmente puede convertirse en un mercado? ¿Quién decide qué entra y qué no? ¿Y si el absurdo es, de hecho, la mejor manera de retratar la sociedad actual?
Este enfoque no busca likes fáciles ni la emoción instantánea del mainstream. Más bien, cultiva conversación, debate e intriga. Invita a que te metas en la web, que busques más información, que te preguntes quién está detrás de esta campaña tan marciana y, de paso, convierte la marca en objeto de boca a boca digital. Eso vale oro en tiempos de contenidos efímeros donde la mayoría de anuncios duran segundos en la memoria colectiva.
¿Por qué funciona el surrealismo visual para un spot de mercados predictivos?
Toca ir un poco más allá: ¿por qué ese festival de imágenes casi oníricas en vez de una campaña “segura”? Porque, básicamente, los mercados predictivos funcionan sobre la base de la especulación, la sorpresa y el “qué pasará después”. Si un portal te propone apostar a escenarios extravagantes, ¿cómo no vas a hacer un anuncio que retuerza las reglas de lo conocido? Aquí la inteligencia artificial facilita lo que manualmente llevaría semanas: probar infinitos escenarios hasta dar con “el weirdness” justo entre lo divertido y lo incómodamente reconocible.
“Kalshi no solo vende una herramienta: vende una mirada irónica a la actualidad y eso engancha al nuevo consumidor digital, cansado de lo predecible.” – Sergio Jiménez Mazure
Encima, hay intencionalidad estratégica en la variedad visual: la IA permite que la producción sea hyper-iterativa, por lo que puedes cambiar concepto, música y tono con solo ajustar prompts y parámetros. Este tipo de campañas con IA en marketing digital no solo ahorran dinero, sino que reconcilian el error, la irreverencia y el “¿por qué no?” con el proceso creativo. El resultado: en vez de un anuncio clónico y encorsetado, tienes una obra imprevisible, barata y—paradójicamente—más cercana a la gente real, clave para sobrevivir en la guerra del zapping y el scroll infinito.
¿Cómo conecta el spot con el público joven y digital?
Otra cosa que merece ser subrayada: la estética y el tono del anuncio de Kalshi son perfectamente sintonizables con el target millennial y centennial. ¿Por qué? Porque estas generaciones viven entre memes, ironía, cultura remix y una dieta visual donde lo absurdo es moneda corriente. El anuncio de IA habla su idioma, desde las referencias visuales hasta el ritmo frenético de los cambios de escena. Si naciste después del 2000, seguro entendiste la referencia; si te perdiste, igual te llamó la atención. La marca te mete en su juego sin pedir permiso ni excusas.
Para quienes busquen cómo la IA en publicidad puede crear una identidad propia, Kalshi propone un blueprint brutalmente funcional: creatividad que tiene sentido de época, pero que no se toma demasiado en serio. Aquí, la inteligencia artificial se convierte en aliada del descaro y la ironía, no en reemplazo del ingenio humano.
¿Puede cada marca hacer algo así o es cosa de frikis?
Lo bueno del caso Kalshi es que rompe el miedo. Ya no necesitas grandes estudios, ni directores premiados, ni presupuestos imposibles. Y tampoco tienes que copiar el surrealismo. Puedes, desde hoy, imaginar otros registros, combinar estilos, apostar a tu manera por la IA generativa, dejando que los algoritmos te devuelvan propuestas disruptivas para tu identidad de marca. El ejemplo de Kalshi te dice: si quieres destacar, la rareza, el riesgo y la experimentación están al alcance de cualquiera.
El aprendizaje: la publicidad generada por IA ya no es “demasiado cara”, ni “demasiado difícil”, ni “demasiado experimental” —es real, tangible y más versátil de lo que crees. La audiencia lo agradece si sabe que detrás hay, además de tecnología, una intención clara por desafiar sus expectativas.
“El spot de Kalshi es la señal de que la audacia y la personalización, sumadas a la potencia de la IA, cambian para siempre el marketing de alto impacto.” – Sergio Jiménez Mazure
Debates e Implicaciones para la Industria: ¿Democratización creativa o tsunami de la homogeneidad?
Llegados a este punto, toca dejar de mirar solo los fuegos artificiales y meterse en el grano del debate que enciende el anuncio de Kalshi: ¿estamos ante un futuro donde cualquiera puede hacer “magia publicitaria” desde su portátil, o más bien entramos en una repetición sin alma de fórmulas creadas por IA? Lo que unos ven como “democratización absoluta” para la industria, otros lo sienten como un peligro de homogenización global. Y no hay consenso fácil, ni falta que hace.
Por un lado, los defensores de la inteligencia artificial en marketing digital celebran el hecho de que marcas emergentes puedan, al fin, mover ficha en escenarios antes vedados para los presupuestos colosales. ¿Tienes una buena idea y sabes manejar prompts? Bam, puedes estar presente en la próxima gran final de la NBA. El coste baja, la velocidad sube, y el acceso a canales “premium” deja de ser privilegio de los gigantes. Hay quien lo compara con la llegada de la imprenta o de internet: ya nadie controla por completo el grifo del contenido de calidad.
- El acceso. Más marcas pueden aspirar a ser virales, jugársela en narrativas arriesgadas y abrirse paso en espacios antes inimaginables.
- Experimentación sin miedo. Los errores no cuestan fortunas. Probar, iterar, cambiar el enfoque, todo es barato, todo es rápido. Así, la creatividad se estimula más por la cantidad de pruebas y menos por el “temor a fallar” que paralizaba a muchos equipos.
- Nuevos perfiles y mercados. Lo que ayer era tarea de agencias mastodónticas y estudios carísimos, hoy está al alcance de equipos pequeños, diseñadores autodidactas, marketers sin la corbata y perfiles híbridos que mezclan tecnología y mirada crítica.
“Lo que antes era barrera, ahora es salto. El efecto de la IA en publicidad ya no admite excusas sobre presupuestos: todo depende de la audacia y la visión.” – Sergio Jiménez Mazure
¿Y el riesgo de la homogeneidad creativa, qué?
Aquí viene el contrapunto, igual de potente: a medida que las herramientas de IA para publicidad se popularizan, ¿no corremos el peligro de ver los mismos estilos, voces y estructuras repetidos hasta el empacho? Si millones de marcas trabajan con los mismos motores generativos, alimentados por bases de datos similares, ¿no se volverá la creatividad un poco “paja reciclada”? La pregunta está en la mesa, y cada conferencia de marketing la saca a relucir.
Quienes avisan del peligro creen que, si no hay criterio humano detrás de la mezcla y la selección, la IA tenderá a ofrecer soluciones similares para problemas parecidos. ¿El resultado? Un supermercado de anuncios reconocibles al instante, donde todo parece efectivo pero nada genera recuerdo genuino ni identidad única. El famoso “efecto stock”, pero elevado al máximo exponente.
- Uniformidad estética: Si todos usamos los mismos modelos, los mismos recursos, los resultados se parecen, incluso sin quererlo.
- Impostura de lo disruptivo: La IA puede hacer rarezas, pero ¿son raras de verdad o solo loops que parecen novedosos hasta que ves el patrón?
- Desvanecimiento de autoría: La línea entre el talento humano y el acierto algorítmico se difumina tanto que cuesta saber quién firma la “originalidad”.
Esto no quiere decir que todo vaya a teñirse de gris digital. Lo que va a distinguir a las marcas será la dosis de intención y supervisión estratégica que pongan en juego. La creatividad con IA en marketing digital exige saber qué preguntas hacer a la máquina, cuándo cambiar el rumbo y, sobre todo, decidir cuándo volver a poner las manos en la masa para pulir lo que ningún algoritmo puede anticipar: la intuición, el olfato y el impulso creativo que solo da la experiencia.
“La IA convierte lo imprevisible en estándar muy rápido; por eso la clave será la mezcla entre la potencia del dato y la irreverencia humana.” – Sergio Jiménez Mazure
¿Qué impacto tendrá esto en la agencia y el talento creativo?
No exagero si te digo que nos enfrentamos a la mayor reconfiguración del rol de las agencias creativas desde que internet arrasó con los anuncios en papel. Las agencias que se limiten a “traducir briefs en prompts” y cobrar por el clic van a morir de irrelevancia. Lo que va a distinguir a los nuevos jugadores será su capacidad para mezclar la creatividad digital con una visión audaz: saber cuándo la IA toca techo y cuándo hay que volver al lápiz, la reunión, el insight humano.
El talento híbrido será la nueva moneda: igual hace falta un especialista en prompts que un narrador visual de los de toda la vida. Los equipos tendrán que aprender a pensar en iteraciones, maridar análisis de tendencias con cultura pop, y moverse rápido para crear piezas que hablen de lo que pasa hoy, no de lo que interesaba hace seis meses. ¿La buena noticia? Las oportunidades para perfiles creativos, tecnológicos y estratégicos están en plena expansión. El miedo lógico a ser reemplazado por la IA se puede transformar en ventaja si entiendes cómo surfear la ola y no dejarte llevar por la inercia automática.
¿La IA elimina la identidad de marca o la potencia?
Otra de las grandes preguntas que deja el caso Kalshi: si todo se puede producir a golpe de prompt y los tiempos se acortan al extremo, ¿qué pasa con la identidad de marca? En realidad, la respuesta está menos en la tecnología y más en el enfoque. Las marcas que solo busquen “cumplir con el expediente” probablemente acaben en el saco de la insignificancia digital. Pero quienes usen la inteligencia artificial en publicidad para amplificar su voz, arriesgar con formatos nuevos y validar ideas en tiempo récord pueden encontrar en la IA un megáfono, no una trituradora de personalidad.
El aprendizaje clave: la IA no es el enemigo del branding, siempre que la uses como trampolín y no como sustituto integral. El futuro pasa por una convivencia creativa, donde el toque diferencial sigue siendo el criterio humano: la diferencia entre ruido y relevancia la marca quién pilota la nave, no el combustible que uses.
“Kalshi reescribe el guion desde la tecnología, pero el desenlace lo sigue decidiendo la mirada creativa.” – Sergio Jiménez Mazure
¿Qué podemos esperar ahora? El reto de la experimentación constante
Este caso no cierra la discusión, la multiplica. Agencias, marcas y creativos tendrán que iterar más que nunca, perderle el miedo al error y mezclar toda la potencia de la IA con lo mejor del criterio humano. Nadie sabe a ciencia cierta qué modelo predominará en unos años ni cuánto durará el efecto “wow” de los anuncios generados por IA. Pero algo es seguro: a quien se siente a esperar que la ola pase, se lo lleva la corriente de la irrelevancia.
Básicamente, estamos ante un nuevo tablero donde el verdadero diferencial será la capacidad de aprovechar todo el arsenal tecnológico sin renunciar a la mirada propia. El caso Kalshi es el aviso: el futuro de la creatividad en marketing digital será tan plural, absurdo y experimental como te atrevas a diseñarlo. La IA abre puertas, pero el factor humano decide cuántas cruzar y en qué dirección.
“Las reglas las reescribe quien se atreve a mezclar algoritmo y pasión. La creatividad sin límites tiene mejores herramientas que nunca.” – Sergio Jiménez Mazure

Sergio Jiménez Mazure
Especialista en Inteligencia Artificial y Automatización B2B. Fundador de Innovación IA, dedicado a ayudar a empresas a integrar tecnologías cognitivas para maximizar su eficiencia operativa.